Redacción Mx Político.- El legado de Rodolfo Usigli como dramaturgo, director, crítico y maestro de varias generaciones de creadores escénicos es recordado este 17 de noviembre, fecha en que se conmemora el 117 aniversario de su natalicio.

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) recuerda al autor de cerca de 40 puestas en escena, siete ensayos sobre teatro, tres libros de poesía, dos de narrativa y dos autobiográficos, su primera obra, Estado de secreto, se presentó tras su regreso a México. De ahí seguiría El niño y la niebla, marcando el inicio de una prolífica carrera.

Su debut en el Palacio de Bellas Artes fue con la obra El gesticulador, que marcó el nacimiento del nuevo teatro mexicano y obtuvo gran recibimiento por parte del público, sin embargo, la obra fue censurada debido a que abordaba la vida política después de la Revolución Mexicana.

Su celebre trilogía Coronas desarrolla momentos históricos que derivaron en la soberanía de nuestro país: Corona de sombra (1943) aborda los sucesos ocurridos entre 1864 y 1867, desde el ascenso de Maximiliano al trono hasta su ejecución. Corona de fuego (1960) narra los hechos correspondientes desde febrero de 1525, con la expedición de Hernán Cortés, hasta la ejecución de Cuauhtémoc, la trilogía termina con Corona de luz (1963), que tiene como fundamento la aparición de la Virgen de Guadalupe ante Juan Diego, sobre la colina de Tepeyac.

Originario de la Ciudad de México, fue hijo de Albert Jérôme Emmanuel Usigli (1861-1905), ciudadano italiano, y de Carlota Wainer (1864-1940), quien nació en un pueblo del entonces Imperio Húngaro, hoy parte de Ucrania.

Entre 1936 y 1937, estudió en la Escuela de Arte Dramático de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, gracias a la beca Guggenheim, al lado de Xavier Villaurrutia. Con el tiempo descubriría su vocación de escritor, a la cual se dedicó toda su vida.

Fue en 1937, con la obra Medio tono que su trabajo empezó a tener reconocimiento y ese mismo año, al lado de Fernando Wagner, impartió clases de teatro, que consolidaron el Colegio de Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

A la par de su trabajo creativo, Rodolfo Usigli se desempeñó como diplomático, fungió como segundo secretario de la delegación en Francia (1944-1947), posteriormente fue nombrado enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de México en Líbano (1956-1959); embajador de México en Líbano (1959-1962), y paralelamente ministro y embajador en Etiopía, y más adelante, embajador de México en Noruega (1962-1971).

Usigli fue delegado de México en los festivales cinematográficos de Bélgica, Checoslovaquia, Venecia (1950) y Cannes (1949 y 1950). Su primera novela, Ensayo de un crimen fue llevada al cine por Luis Buñuel, obra considerada como fundacional del género policiaco en México.

Recibió el Premio América en 1970 y dos años más tarde el Premio Nacional de Letras, máxima presea otorgada por el gobierno de México a un escritor. Rodolfo Usigli es reconocido como el padre del teatro mexicano.

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