Redacción MX Político.- El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL), celebró las cinco décadas de trayectoria del poeta, ensayista, narrador y periodista jalisciense Ricardo Yáñez, la noche del martes 21 de junio en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, en el marco de la estrategia #VolverAVerte de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. 

Como parte del ciclo Protagonistas de la literatura mexicana, la escritora Isolda Dosamantes y los escritores Hermann Bellinghausen (a distancia) y Enrique G. Gallegos, moderados por la coordinadora nacional de Literatura del Inbal, Leticia Luna Aguilar, acompañaron al ganador del premio Punto de Partida 1971. 

Bellinghausen, quien compartió su participación en voz del subdirector de Literatura y Autores de la CNL, Felipe Vázquez, aseveró que Yáñez forma parte de una generación de escritores y editores que aprendieron el oficio al ejercerlo, al tiempo que recordó su paso conjunto por las páginas del diario La Jornada, junto con José María Espinasa, José Joaquín Blanco, José Ángel Leyva y Javier Sicilia. “Su vena pedagógica lo lleva desde hace años a reflexionar, suponer y concluir detalles y máximas que ayudan a la poesía”, agregó. 

En tanto, Enrique G. Gallegos celebró el reconocimiento al medio siglo de trayectoria de Yáñez, quien en 1972 publicó su primer libro (Divertimiento), y recordó su trabajo como tallerista, poeta, periodista, editor y autor de letras de música popular, así como el sentido comunitario que ha impregnado en todas estas facetas. “Ricardo señala su entusiasmo por poetas clásicos como Garcilaso de la Vega o Gil Vicente, pero también por la música popular, el canto tradicional y todo aquello que nuestros padres y abuelos solían escuchar: ese canto que está en sus memorias”, refirió el filósofo y crítico literario. 

Por su parte, la poeta, académica y especialista en literatura mexicana del siglo XX, Isolda Dosamantes resaltó la capacidad de Yáñez para transferir los sentimientos y el humor a través del lenguaje, así como la importancia que su obra tiene para las nuevas generaciones de lectoras, lectores, escritoras y escritores. 

“El trabajo literario de Yáñez no se puede leer una sola vez. Cada lectura nos revela algo: música, ritmo, forma; nos permite descubrir la experiencia vital del hombre, de sus líneas, quizá de sí mismo, con una búsqueda formal que le va dando personalidad propia a cada libro. Es un poeta que escucha y canta; un poeta popular que utiliza, con la sagacidad del relojero, la tradición clásica. Hace poemas que son capaces de romper la esfera del poeta para convertirse en una voz comunitaria”, añadió. 

Yáñez, autor de poemarios como Ni lo que digo (1985) y Novedad en la sombra (2002), agradeció el reconocimiento ante las y los asistentes al recinto y compartió —acompañado por el grupo musical Cinco Centavitos— temas de su autoría, como Cantar, En un rosal florecido Emborráchate por mí

En entrevista, el también fundador de medios como UnomásunoLa Jornada El Sur, y colaborador de La Jornada Semanal y la Revista de la Universidad de México, señaló que, tras medio siglo de trayectoria en las letras, considera que es el valor y el peso artístico de la obra, y no su autor, quien marca finalmente su relevancia dentro del arte y la sociedad. “Estamos demasiado dados a darle importancia a las cosas, y las cosas pueden tenerla o no, pero uno no se las tiene que dar. Dejemos que las cosas sean”, afirmó. 

El escritor repasó también su quehacer como tallerista y creador de canto y dibujo, por lo cual, dijo, el arte es para él “una felicidad que, si no es inesperada, no es felicidad”. No obstante, sostuvo que hay que trabajar durante toda la vida para estar preparado. “Es una felicidad que es inesperada, pero tienes que prepararte mucho para que llegue”, concluyó. 

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