Redacción MX Político. – ¿Cuáles fueron las consecuencias de la Segunda de la Guerra Mundial en los países de Europa del Este? A partir de una historia ligada a su familia, la escritora letona Nora Ikstena (1969) escribió Leche materna (Vaso Roto), una novela tejida por la relación de tres mujeres de distintas generaciones -abuela, madre e hija-, pero donde se cuenta el impacto de la Guerra Fría y en la vida al interior de los hogares desde una perspectiva femenina y poética. 

Leche materna se ha traducido a varios idiomas, ¿después de varios años de haberla escrito cómo es su relación con la novela?

No deja de sorprenderme su alcance. En enero saldrá en Noruega y será la traducción 35. Desde el principio he dejado en claro que el relato se acerca mucho a la historia de mi familia en Letonia por lo mismo en mi país era previsible. No obstante, me sorprende la recepción que ha tenido en otros lugares. Creo que esto se debe a que es una historia muy personal.

La imagen de una madre que decide no amamantar a su hija para no transmitirle su amargura a través de la leche es estremecedora por sí misma. ¿Cómo descubrió el poder simbólico o metafórico de esta idea?

Es un tema crucial. En principio la imagen de una madre que no amamanta a la hija para protegerla puede parecer normal pero conforme transcurre la historia descubrimos que es una metáfora de la leche envenenada de la patria que fue arrebatada a quienes vivían bajo el régimen opresor.

Precisamente esta carga poética hace diferente a la novela respecto a otras obras que abordan el final de la Segunda Guerra Mundial o el periodo de la Guerra Fría.

Desde el principio supe que si abordada el tema sería de una manera muy real. Tardé casi veinte años en cavilar la historia de modo que cuando me senté a escribirla ya tenía muchas ideas e imágenes en la cabeza. Emocionalmente fue muy difícil encontrar ese tono poético, pero técnicamente fue menos complicado porque muchas de las metáforas ya formaban parte de mi vida personal.

¿Era una deuda personal? ¿Qué sensación le dejó escribir la novela?

Sí, fue como una forma de devolver algo a mi familia y en particular a mi madre quien tuvo una vida corta. Murió a los 54 años. A través de la novela pude revivirla o darle nueva vida. De hecho, ahora que estamos por terminar la versión cinematográfica, deberá estar lista en primavera, creo que extendemos su permanencia un poco más.

Fue como una forma de devolver algo a mi familia y en particular a mi madre quien tuvo una vida corta. Murió a los 54 años. A través de la novela pude revivirla o darle nueva vida

En inglés la novela se tradujo Soviet Milk, lo que acentuó un matiz político. ¿Le gustó esa traducción?

En todas las lenguas mantuvieron el título Leche materna, pero es verdad que en inglés fue diferente. En 2018 Letonia fue el país invitado a la Feria del Libro de Londres y al ser mi novela la primera selección dentro de la literatura de báltica, me sugirieron cambiar el título. Recuerdo que dije a manera de broma Soviet Milk y les pareció más interesante. Es verdad que fue un pequeño sacrificio, pero creo que valió la pena porque abrió las puertas a la literatura de mi país.

¿Por qué la literatura alusiva a la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas sigue vigente? ¿Qué nos dice aún sobre el presente?

Todavía hoy me sorprende la poca información disponible sobre los efectos posteriores a la Segunda Guerra Mundial, en especial en lo que se refiere a Europa del Este. Para mí como testigo me parecía un deber contar la historia de tantas familias que sufrieron la represión y el autoritarismo.

¿Ve ecos de aquellos años en la actualidad?

Sí y creo que la pandemia ha facilitado que el autoritarismo se asiente. Al igual que entonces ahora mucha gente deja de sentirse libre y comienza a sentirse enjaulada y no solo por el coronavirus también por regímenes autoritarios que parecían desterrados.

 ¿Tenemos una deuda con las mujeres que escribieron sobre el tema con el mismo registro?

Creo que existen, pero los relatos se abordan de distinta manera. Mientras que la literatura masculina es más física, ruda y real, las mujeres aportamos una forma más poética, metafórica y simbólica de contar la historia, aunque no por ello no menos poderosa. Es verdad que en Leche materna leemos sobre opresión, pero también encontramos una historia la importancia de la vida.

KC

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