Redacción MX Político.- Con 75 años de actividades, la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), fundada el 15 de julio de 1946, se ha consolidado como una institución académica con reconocimiento nacional e internacional. Para conmemorar este aniversario, la escuela enaltecerá a las mujeres y recordará a sus pioneras, docentes y estudiantes que la han convertido en un referente en la formación de profesionales en las artes escénicas de nuestro país a través de redes sociales.

En su 75 aniversario, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura felicitan a su planta de docentes y directivos, que a lo largo de estos años han forjado generaciones con formación de excelencia en las artes escénicas.

En el marco de la campaña “Contigo en la distancia”, la Secretaría de Cultura y el INBAL, a través de la ENAT (/enatoficial), organizan esta conmemoración virtual –a partir del jueves 15 y hasta el domingo 19 de julio-, en el que también se rendirá homenaje a las maestras Evelia Beristáin (bailarina), Félida Medina (escenógrafa), Marcela Zorrilla (escenógrafa) y al maestro Zenaido Rodríguez, quienes fallecieron recientemente.

Como respuesta a la necesidad de profesionalizar y sistematizar la formación de actores y escenógrafos en México, el plantel del INBAL ha aportado a las artes escénicas a sus mejores protagonistas, entre ellos a Beatriz Aguirre, Tara Parra, Lorena Velázquez, Socorro Avelar y Silvia Pinal, quienes recorrieron los pasillos de la ENAT y se formaron en sus aulas durante su juventud. Todas ellas representan figuras importantes de la escena, la televisión y el cine nacional e internacional. Así también se recordará a Graciela Castillo, diseñadora escénica que trabajó al lado de Julio Prieto.

Actualmente, 70% de estudiantes de las carreras de escenografía y actuación de la ENAT está conformado por mujeres que cotidianamente demuestran un compromiso artístico, social y político en la reformulación de las pedagogías artísticas.

Sus docentes participan en la revisión de los planes y programas de estudio, lo que ha permitido adaptarlos a los tiempos actuales y vincularlos con las corrientes pedagógicas que mejor favorecen la formación de profesionales para el teatro.

Cuenta con las licenciaturas en Actuación y Escenografía, la maestría en Dirección escénica, y brinda una nueva oferta educativa con la maestría en Pedagogía teatral. Todo esto hace de la ENAT una de las instituciones educativas del arte escénico más representativas en México y en América Latina. 

Semillero de creadores escénicos

La creación de la Escuela de Arte Teatral se atribuye a Los Contemporáneos, grupo de poetas interesados en el teatro, específicamente Xavier Villaurrutia y Salvador Novo, quienes habían fundado el Teatro de Ulises, en el cual figuraba la actriz Clementina Otero, cuyo espíritu creador la llevó a investigar sobre la formación actoral en Estados Unidos, de donde regresó con grandes ideas que habrían de servir, mucho tiempo después, para fundamentar un plan de estudios más estructurado. 

El 15 de julio de 1946 se inaugura solemnemente la Escuela de Arte Teatral en la sala de conferencias del Palacio de Bellas Artes, los trabajos académicos se realizaban en los pasillos y en los camerinos del costado poniente del mismo recinto.

De acuerdo con su primer director, Andrés Soler, se consideró a la Escuela de Arte Teatral como la primera institución organizada y seria del país y, posiblemente, de América Latina. Se incorpora la carrera de Escenografía en 1949 y en 1955 se traslada a la entonces Unidad Artística y Cultural del Bosque. El Teatro del Bosque se acondicionó y parte de los camerinos y pasillos dieron cabida a la institución.

La ENAT nació constitutivamente con el nombre de Escuela de Arte Teatral, sin embargo, a lo largo de su existencia fue conocida y nombrada de diversas maneras, las cuales eran determinadas por el director en turno y respondían a la visión que de la formación actoral tenían los mismos. Llevó el nombre de Academia de Arte Teatral en la década de los cincuenta y Escuela de Arte Dramático durante los sesenta, hasta recuperar su nombre original en 1970.

Con la creación del Centro Nacional de las Artes en 1994, cuyo interés fue la reordenación académica de la educación artística a partir de un enfoque interdisciplinario que permitiera la formación de profesionales con una visión integral del arte y la cultura, se inició la más reciente etapa de desarrollo de la Escuela Nacional de Arte Teatral.

En los años noventa se trabajó para crear la maestría en Dirección escénica, esfuerzo que se concretó en 2013, debido a la emergencia de formar nuevas generaciones de directores con el rigor artístico necesario.

En 2019 se consolidó la primera generación de la maestría en Pedagogía teatral, la cual representa un avance fundamental en la docencia y elaboración de planes de estudio. Se trata de una maestría única en su tipo en nuestro país, a través de la cual la ENAT ofrece una opción de profesionalización de la educación teatral que eleve el nivel metodológico, proponga nuevas formas de acercamiento al fenómeno de la formación, investigue y documente las experiencias formativas y diseñe planes y programas de estudio con rigor metodológico.

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