Redacción MX Político.- La charrería, un pasatiempo popular similar al rodeo en México que evolucionó a partir de competencias entre peones de rancho, generalmente está dominada por hombres, pero las mujeres y las niñas tienen un lugar en el deporte, y ahora tienen su propia escuela.

A finales de agosto se inauguró la Academia Deportiva Escaramuzas en San Martín de Hidalgo, un pequeño pueblo de Jalisco que tiene quizás la tradición charrería más fuerte del país. Las primeras clases comenzaron a principios de este mes, un par de semanas antes del Día Nacional del Charro el 14 de septiembre.

“Me llena de orgullo compartir que… inauguramos la primera academia deportiva en el estado de Jalisco dedicada a la preparación de escaramuzas”, escribió en Facebook el alcalde de San Martín de Hidalgo, Moisés Rodríguez Camacho. “Los participantes podrán adquirir herramientas que les ayudarán en su desarrollo integral”.

La escaramuza es una rama de la charrería (el término para el deporte en general) practicada solo por mujeres. Una escaramuza es el término que se le da a un equipo de seis, ocho o 12 mujeres que cabalgan juntas en formación. Una mujer individual en el deporte se llama charra, mientras que un hombre es un charro).

Una escaramuza hace 12 ejercicios, algunos de los cuales incluyen giros difíciles o cruzarse muy de cerca a altas velocidades. Montando de costado, las atrevidas mujeres también realizan trucos artísticos y difíciles con sus caballos.

Se dice que el papel de la mujer en el deporte se originó en la década de 1950 en los Altos de Jalisco, específicamente en Tepatitlán de Morelos, que está a unos 150 kilómetros de la nueva escuela. La hermosa ropa que visten es un traje de china poblana estilo Adelita que se originó en el estado de Puebla, donde también se practica el deporte.

Debido a las habilidades mencionadas anteriormente, el entrenamiento de una escaramuza es intenso, ya que las mujeres deben poder controlar sus caballos con gran destreza y montar sincronizados con sus compañeros de equipo. Ahí es donde entra la nueva escuela, que tiene su sede en el Lienzo Charro Municipal de San Martín de Hidalgo. La formación inicial de las niñas y adolescentes consistirá en lecciones que se darán dos o tres veces por semana.

Según los informes, la primera sesión tuvo ocho estudiantes, pero los objetivos iniciales son tener al menos una docena de niñas de entre 10 y 15 años participando cada semana. Y parece que el entrenamiento no será fácil.

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