Redacción MX Político.- Estudiantes de la generación 2021 de la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea (ENDCC) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL),  celebraron con orgullo y alegría la conclusión de sus estudios en su institución académica  que los llevará a la vida profesional en la escena del arte dancístico.

En la ceremonia de graduación, transmitida en línea a través de la cuenta de Facebook de la Subdirección General de Educación e Investigación Artísticas (SGEIA) del INBAL y por segundo año en el marco de la campaña “Contigo en la distancia” de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, reunió virtualmente a las y los egresados con sus profesoras y profesores.

La trayectoria ha sido de aportaciones, sueños compartidos y retos

“Me da muchísimo gusto, orgullo y emoción ser partícipe de esta ceremonia en la cual se cierra un ciclo y se abre otro, por lo que es momento de agradecer y reconocer que la trayectoria ha sido de aportaciones, sueños compartidos y retos asumidos por quienes han caminado con nosotros y con nosotras ese trayecto”, aseveró la directora general del INBAL, Lucina Jiménez, durante su participación.

Asimismo, agradeció y reconoció la labor de la directora de la escuela, María del Carmen Bojórquez Tapia, de las y los docentes y las secretarias académicas y de las coordinaciones de cada especialidad por su compromiso, madurez, responsabilidad, empatía, creatividad y acompañamiento en este año escolar, no sólo por “mantener el gran nombre y trayecto que caracteriza a una de las mejores escuelas de danza de nuestro país y de América Latina, sino porque supieron desarrollar durante este camino, su empatía y búsqueda de nuevas formas de aprendizaje, de estar, de ser, de escuchar, de compartir y transmitir este espíritu de búsqueda”.

Asimismo deseó a quienes egresan en este 2021 un camino abierto a nuevas posibilidades con mucho compromiso personal, “porque es una ruta difícil en la danza, ustedes han logrado un doble reto: no sólo trabajar en disciplina y en autoexigencia, sino en solidaridad, compañerismo, amistad y en una circunstancia que nadie hubiera esperado. Su logro, por lo tanto, tiene doble o triple valor, y creo que hoy en día el aprendizaje que esta generación ha construido para sí misma, y también de la mano de sus maestras y de sus maestros, significa una ratificación de que la danza es vida y construye esa posibilidad de dialogar con su tiempo y con las circunstancias que a cada quien le toca vivir”, agregó la titular del INBAL en la ceremonia virtual.

Reconoció el esfuerzo de cada egresada y egresado porque “han dado muestra de la madera y la savia que nutre sus sueños, sus posibilidades de crear y de compartir. Estoy segura que con esos mismos bríos habrán de acercarse a la vida artística. Nunca olviden que la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea ha sido y seguirá siendo su casa, y el INBAL, su espacio de impulso, su alma mater. El Instituto es un organismo con nobleza y con sentido social, que hoy ratifica con ustedes su compromiso con la danza, la coreografía, la docencia y, por supuesto, con la escuela y con quienes, en el ámbito de la vida familiar, han hecho posible que sus casas de pronto se hayan convertido en aulas, salones de ensayo y espacios de improvisación y de virtualidad.

“Estoy segura que esta comunidad, que hoy nace a una nueva etapa, siempre estará consciente de que los mares tranquilos no forman buenos marineros; de que los tiempos que nos han tocado vivir fortalecen también esa capacidad de transitar en la incertidumbre hacia espacios de creación, de esperanza, de alegría, con la certeza de que la danza es infinita”, concluyó la directora general del INBAL.

Frente a la innovación en la enseñanza y el aprendizaje

Por su parte, la directora de la ENDCC, María del Carmen Bojórquez Tapia, comentó que la contingencia sanitaria dotó al personal académico y estudiantil de “nuevas fortalezas y capacidades que quizá nunca hubiéramos conocido. En el terreno de nuestra disciplina, nos puso frente a la innovación en la enseñanza y el aprendizaje; se ampliaron los horizontes en la creación y se desvelaron otras rutas para contribuir al desarrollo de la danza en cualquiera de nuestras técnicas y especialidades”.

A las y los egresados les dijo que “dejan la escuela con un amplio bagaje técnico y teórico que les permitirá construir un camino profesional que, esperemos, los llene de satisfacción”. De igual forma, reconoció y agradeció la labor y el profesionalismo de las secretarias y coordinadoras académicas, así como de los profesores y las profesoras que “en todo momento, estuvieron dispuestos a aprender y a generar otras estrategias de enseñanza”.

Saldremos a disfrutar lo que hemos logrado

Durante su intervención, Cristóbal Ríos, en representación de las y los egresados de la generación 2021 de la ENDCC, también agradeció a las autoridades institucionales y escolares, docentes y familiares por su apoyo, y expresó que se concluyó el “largo camino sobre el cual hemos compartido risas, enojos, lágrimas, frustraciones, amor, pasión, deseos y sueños. De esta forma nos hemos unido y crecido juntos hasta formar una familia, un fuerte vínculo de amistad y trabajo, y las alas que nos han impulsado a llegar a ser las y los artistas que somos.

“Nos llevamos las aventuras, el sudor de siempre buscar más, los dolores musculares, las sonrisas, los buenos y los malos ratos, los momentos importantes, las funciones, los aplausos, los nervios, las satisfacciones, la vibra tan peculiar de los salones helados y todas las veces en las que bailamos. Nos llevamos un tiempo pleno y memorable, un recuerdo que estará grabado en nuestra memoria y nuestro cuerpo. Nos llevamos la danza. Ahora que somos profesionales, con gusto saldremos a disfrutar de lo que hemos logrado. Nos marchamos fuertes, como esta escuela nos formó”.

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