Permisos de importación de maíz transgénico están siendo retenidos por el Gobierno Federal

Si se implementa la prohibición del maíz transgénico, cambiaría drásticamente el comercio de granos multimillonario entre Estados Unidos y México, prohibiendo unas 16 millones de toneladas de exportaciones anuales de maíz amarillo estadounidense a su vecino del sur, casi todos transgénicos.

Redacción MX Político.- México está reteniendo los permisos de importación de maíz transgénico, dijo a Reuters el jefe del principal grupo de presión agrícola del país, argumentando que el gobierno tenía la intención de aplicar una prohibición de los transgénicos al grano utilizado en la alimentación animal, a pesar de los comentarios contradictorios de un importante organismo estadounidense oficial.

En una entrevista, el presidente del Consejo Nacional Agrícola, Juan Cortina, dijo que entre cientos de permisos de importación de productos agrícolas que esperan una resolución, hay al menos ocho para maíz modificado genéticamente, aunque la prohibición no entrará en vigencia hasta dentro de tres años.

“No nos están dando prórrogas, no ha habido cambios administrativos, simplemente no responden”, dijo Cortina, refiriéndose a retrasos de hasta dos años de la agencia de protección sanitaria de la Secretaría de Salud, COFEPRIS, que es la responsable para aprobar los permisos.

La COFEPRIS dijo que no podía comentar sobre casos específicos, pero agregó que estaba en contacto con varios grupos empresariales, incluido el Consejo Nacional Agropecuario, para buscar procesos más rápidos sin “sacrificar nuestro rigor científico”.

Si se implementa la prohibición del maíz transgénico, cambiaría drásticamente el comercio de granos multimillonario entre Estados Unidos y México, prohibiendo unas 16 millones de toneladas de exportaciones anuales de maíz amarillo estadounidense a su vecino del sur, casi todos transgénicos.

A fines del año pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador emitió una orden ejecutiva para eliminar el maíz transgénico y el herbicida glifosato para 2024, argumentando que México debe lograr la autosuficiencia alimentaria sin usar químicos tóxicos.

Desde entonces, los líderes de la industria en ambos lados de la frontera han estado buscando claridad sobre el alcance de la prohibición del maíz.

Cortina contradijo la garantía que el secretario de Agricultura de Estados Unidos, Tom Vilsack, dijo que recibió de su homólogo mexicano de que la prohibición no se aplicaría al maíz transgénico utilizado para la alimentación del ganado, diciendo que no había recibido esas garantías y que creía que el gobierno no tenía planes para resolver a corto plazo.

La Secretaría de Agricultura federal (Sagyp) declinó hacer comentarios.

Funcionarios “ideológicamente cargados” luchaban por una interpretación amplia, dijo Cortina.

Hizo hincapié en que la industria agrícola luchará contra la eliminación del maíz transgénico ordenada por el gobierno, así como contra un herbicida ampliamente utilizado a pesar de una reciente serie de pérdidas en los tribunales.

Predijo que la legalidad de la prohibición “probablemente” sería finalmente decidida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

“Estamos combatiendo esto en los tribunales y también lo estamos combatiendo en conversaciones con el gobierno”, dijo Cortina, quien argumenta que la política impondrá costos más altos y no está respaldada por la ciencia.

Hasta ahora, los jueces se han puesto del lado del gobierno contra las quejas legales para detener el decreto. Sin embargo, Cortina dijo que continuarán más de una docena de desafíos lanzados por el Consejo Nacional Agropecuario, así como por compañías como el gigante farmacéutico y científico de cultivos Bayer AG.

A principios de este año, el subsecretario de Agricultura, Víctor Suárez, un artífice de las prohibiciones, dijo a Reuters que el maíz transgénico y el herbicida glifosato son peligrosos y que se debe priorizar el crecimiento de la producción nacional y las prácticas agrícolas sustentables.

Cortina argumentó que décadas de investigación científica han demostrado que tanto el maíz transgénico como el glifosato son seguros y advirtió sobre un “enorme daño” a las relaciones comerciales de México con Estados Unidos, si las prohibiciones se implementan por completo.

Dijo que los compradores mexicanos de granos, especialmente el enorme sector ganadero del país, no podrán reemplazar los volúmenes de importación actuales con suministros alternativos para 2024.

hch