COVID19 afecta ventas en tianguis de autos de brenamiel

Redacción Oaxaca Político / El Imparcial de Oaxaca.- Con el alba, el ruido de los motores se concentra en torno a la gasolinera, junto al puente peatonal y las canchas de tenis. Uno a uno los conductores apagan el motor tan pronto estacionan las unidades en las orillas de la carretera federal 190, en terrenos de Oaxaca de Juárez y San Jacinto Amilpas.

Al igual que los cerca de mil autos se van colocando las carpas de las carnitas al estilo Michoacán, el puesto de aguas frescas, la camioneta de aceites, tapetes y cubrebocas, y los carteles que informan de las medidas sanitarias.

“2013, 33 mil”, “2019, 951…”, “2004, facturas originales”, se lee en los cristales de las camionetas y autos que pueden datar de los años 90 hasta actuales. Rojos, negros, plateados, amarillos, azules, verdes… cual arcoíris, el tianguis de autos de Brenamiel reúne una variedad de unidades, desde aquellas con poco kilometraje y en óptimas condiciones hasta las de antaño o recientes que requieren de una inversión para funcionar bien.

“Debes tener mucho cuidado”, advierte un vendedor a una posible clienta, a la que aconseja revisar que la unidad de su interés esté en óptimas condiciones o sea informada de las fallas en esta. Como las partes físicas y mecánicas, le sugiere apoyarse en las autoridades para verificar que la documentación y placas estén en regla.

“¿En cuánto la camioneta?”, pregunta un matrimonio que minutos después sigue su camino en busca de otras opciones. Desde poco más de 20 mil hasta cerca de los 200 mil pesos, el precio es otra de las variantes en los vehículos que lo mismo tienen placas de Puebla que de Ciudad y Estado de México, o de Tlaxcala y otra entidad mexicana. Los hay también de Oaxaca.

Los vendedores piden tener precaución con aquellos que son de fuera y con intenciones de aprovecharse de la clientela. Pero a los que, aseguran, impiden manchar el prestigio del tianguis que tiene una antigüedad de más de 40 años, y que puede reunir a más de mil vendedores.

Aquí mismo se le puede apoyar –explica un compañero– pues hay patrullas de la Policía Estatal o de la Guardia Nacional a las que se pide revisar si la camioneta o auto tiene alguna irregularidad. O incluso se les puede llamar para garantizar el estado del vehículo, especialmente de aquellos cuyos vendedores están afiliados a la organización de vendedores y comerciantes de vehículos seminuevos El Bordito de Brenamiel. Esta, ahonda, se conformó para garantizar la seguridad al cliente.

“(La organización) tiene un padrón de los vendedores de auto debidamente registrados, una situación que haya, la directiva no permite malos actos: vender un vehículo de dudosa procedencia, que esté mal de máquina, que se engañe al comprador”.

Juan Antonio Ilescas, presidente de El Bordito de Brenamiel, cuenta que aunque hay grupos pequeños de vendedores o quien opta por mantenerse independiente, esta es la única organización constituida, que tiene de antecedente a la Unión de Vendedores de Autos y Camionetas de Oaxaca, creada hace 25 años. A raíz de los estragos por la pandemia de Covid-19, hace un año, es que opera la organización actual, refiere.

PANDEMIA DESPLOMA VENTAS; ADVIERTEN DE REUBICACIÓN

Con la crisis económica, la venta de vehículos en el tianguis se desplomó, cuenta Juan Antonio sobre un contexto que orilló al cierre temporal. A meses de reabrir, bajo medidas sanitarias, estima que el porcentaje de transacciones es del 35 por ciento o menos, aunque aclara que el número de transacciones es incierto y variable, debido a que no todos están en la organización.

Al igual que ello, adelanta que con la puesta en marcha del Citybus, la reubicación del tianguis es casi inminente, algo con lo que están de acuerdo, pero de lo que esperan alguna opción por parte de la Secretaría de Movilidad.

Vender un auto es cuestión de suerte. Ilescas lo tiene claro, pues él lo ha vivido en carne propia o sabe de compañeros que deben esperar algunas semanas, meses o hasta un año para sacar una unidad e invertir en una nueva. Pero también existen quienes cada semana venden el vehículo, apunta.

GPP