Se le agota el factor tiempo a Javier Corral, para descarrilar, a su acérrima rival, Maru Campos / En opinión de Juan Antonio Torres

• Francisco Salcido, navega en tres pistas políticas.

Redacción MX Político.- Al huésped del palacio de gobierno, Javier Corral Jurado, se le está agotando el factor tiempo, para descarrilar a su archi enemiga, la ex alcaldesa de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, la flamante candidata a gobernadora por el PAN.

Por alguna razón u otra, el mandatario estatal de extracción blanquiazul, no ha podido eliminar de su anhelado proyecto político, a la aspirante panista, a sucederlo en el cargo, dentro de poco menos de cuatro meses y días.

Ciertamente la también ex diputada local, fue vinculada a proceso penal desde el pasado 1 de abril, por el delito de cohecho, pero como tiene de su lado al Supremo Tribunal de Justicia, así como al Instituto Estatal Electoral, no ha podido ser impedida legalmente de que siga haciendo su proselitismo partidista por todos los municipios que conforman la geografía política de Chihuahua.

Lo que podría interpretarse literalmente, que hasta ahora “le han hecho, lo que el viento le hizo a Juárez”; nada de nada.

Sigue en caballo de hacienda, por más señalamientos o cuestionamientos que realiza en su contra, el jefe político de la entidad y su brazo ejecutor, el fiscal general del estado, César Augusto Peniche Espejel.

Se ha dado el gusto de diferir los procesos de audiencia de formulación de imputación, bajo el falaz argumento de parte de su abogado defensor, el tristemente célebre, ex procurador de Justicia en Chihuahua, Francisco Javier Molina Ruiz, alías “el incorruptible”, de que la parte acusadora le presenta documentación que no es real, o que no le muestran los expedientes completos, aunque sea todo lo contrario, pero ellos así la manejan como parte de su estrategia para confundir a la opinión pública y al tejido social, tratando de hacer ver a Campos Galván, como una ex funcionaria “que da la cara” aunque no sea totalmente cierta, dicha postura.

Antes, Corral Jurado, se había dado el gusto de humillarla en varias ocasiones, provocándole impotencia y lágrimas en varias ocasiones, de las cuales se burlaba, el gobernador frente a ella, exhibiendo una actitud misógina, machista.

Arrogante, soberbia, dirían otros.

Hoy, las cosas han cambiado diametralmente.

La exalcaldesa, se mueve como Juan por su casa.

No debe sonar a exageración que se pitorrea, se mofa, de las declaraciones y de los amagos que le hace el mandatario estatal, utilizando los medios de comunicación que tiene bajo su total control, que en la entidad, podría decirse que son una gran mayoría, con los que firmó contratos o pautas publicitarias, para generar un embate mediático, llegada la coyuntura electoral en la que hoy están insertos los chihuahuenses.

Obvio, que la candidata a gobernadora, ha enfrentado el fuego amigo, con su propio fuego amigo, desde las páginas editoriales de medios impresos, como la cadena de Los Diarios, y los espacios digitales de portales virtuales, para contra restar la inquina corralista, que la vigila, la supervisa, la acosa, la hostiga, utilizando todos los medios que tiene a su alcance, que no son un asunto menor.

Es una guerra de medios, unos defendiendo la postura corralista; otros haciendo lo propio, por Campos Galván.

Es muy penoso, observar como la cadena de los Diarios, tiene prendidas veladoras por supuesto a la abanderada panista, y al candidato de Morena, Juan Carlos Loera de la Rosa, para salir de las penurias económicas a las cuales les ha sometido la política de medios de Javier Corral. Cero publicidad, cero.

Por los sucios vínculos que mantenían esta empresa editorial, con el hampón de César Duarte, que los financiaba para que golpearán al entonces senador, Javier Corral.

En ese contexto no canta mal las rancheras, la cadena de la otrora OEM, empresa de los Vázquez Raña, que edita los Heraldos, que también hacen lo propio de las serpientes: arrastrarse, con Loera de la Rosa y Campos Galván, pero sin enseñarle los dientes a Javier Corral, que les sabe vida y milagros y no lo quieren de enemigo.

Así pues, pasan los días, y la Maru Campos, lejos de amilanarse a los golpes bajos del Nuevo Amanecer, hay que decirlo se ha crecido al castigo.

Ya le perdió no digamos el respeto, sino el miedo a su inquisidor de palacio. De estar agazapada, a la defensiva, pasó a asumir una pose agresiva, con agallas, que a muchos gusta, pero que también a muchos otros enerva.

Si no sucede nada extraordinario en lo que resta del mes de abril, y Maru Campos, sigue cabalgando como hasta ahora, que vaya pensando cómo va a enfrentar la persecución de la cual podría ser objeto, una vez que concluya su mandato constitucional, por parte de su futura sucesora a partir del 3 de septiembre del año en curso.

Si no es inhabilitada por una nueva vinculación a un proceso penal, en los próximos días antes de que concluya el mes de abril, o no es extraditado antes de los comicios del 6 de junio, el ex gobernador de Chihuahua, César Duarte, que podrían ser los dos únicos eventos que podrían descarrilar a la candidata panista, entonces sí, que se agarre el gobernador Javier Corral, porqué para nadie sería un secreto que la ex alcaldesa de Chihuahua, llegaría con la espada desenvainada tratando de cobrar venganza de todo lo que oliera a putrefacción corralista, porque un santo, o un funcionario impoluto no ha sido.

Al menos desde mi muy modesta óptica o percepción.

En el tema de los testigos protegidos, de acuerdo a datos que obran en poder de este columnista, Javier Corral, va a salir por demás manchado de corrupción.

Por todo lo que recibió a cambio de no encarcelar a muchos ex funcionarios duartistas que hoy gozan de cabal libertad, a cambio de mucho dinero, propiedades tales como ranchos, hoteles, casas, terrenos, que hoy son parte del millonario patrimonio del “paladín justiciero” Javier Corral Jurado.

Un santo, no es Corral Jurado.

Que no se confíe la aspirante a sucederlo, porque si el gobernador se ve en peligro, yo no descartaría la posibilidad de un atentado criminal contra la candidata panista, para eliminar cualquier posibilidad de que lo suceda, andando el tiempo.

Javier Corral, es el rencor encarnado, ni duda cabe.

Ha sido artero con no pocos y traidor, no se diga.

Que no se le olvide al peor gobernador de Chihuahua que hemos tenido, que todo se paga, que el karma lo perseguirá cuando ya sea un recuerdo nauseabundo entre el imaginario colectivo, que lo ubiquen como polvo de olvido con aroma a estiércol.

Esta vida, es una rueda de la fortuna.

Hoy está en la cúspide del poder, mañana quien sabe, donde podrá estar.

Que se vea en el espejo de su antecesor, César Duarte.. mañana puede estar en las mismas circunstancias….

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