Detectan lujos en cárceles colombianas

Un caso que marcó la historia reciente de Colombia como uno de los mayores engaños a la justicia, fue el de Pablo Escobar y su breve paso por La Catedral, una prisión que él mismo adecuó en las montañas de Envigado (Antioquia) para tener todos los privilegios en medio de su “condena” y así evitar laextradición a Estados Unidos.

Canchas de fútbol, gimnasio, cascadas naturales, ventanales amplios con vistas de ensueño, cuadros decorando las paredes, eran algunas de las comodidades que disfrutaba el narcotraficante. Y si bien Escobar fue asesinado hace ya 28 años es innegable que la cultura mafiosa se permeó y se convirtió en un estilo de vida para muchos criminales que hoy día desde sus sitios de reclusión siguen haciendo de las suyas.

Así quedó evidenciado este sábado en el caso de Juan Guillermo Monsalve, exparamilitar condenado y quien es uno de los testigos claves en el proceso que se adelanta contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez por presunto fraude procesal y compra de testigos. Un informe de la Revista Semana afirma que Monsalve abusa de su condición de testigo para volver la casa fiscal de La Picota, donde se encuentra pagando su condena, en una cómoda celda en la que tiene privilegios como costosas botellas de licor, computadores, decoraciones, comidas ostentosas y también ha sido anfitrión de fiestas.