Las claves sobre cómo evitar una estafa inmobiliaria.

La ilusión de comprar una nueva
vivienda
es algo que a todo el mundo le gusta experimentar. Es dar un paso
para acercarse al hogar, para tener un sitio propio al que llamar tu
casa. Sin embargo, es algo que se puede ir por la borda si el vendedor pone
problemas o si se es víctima de una estafa.

Las estafas inmobiliarias son,
desafortunadamente, más comunes de lo que parecen. Letras pequeñas en
contratos, cargas escondidas y un sinfín de pequeños inconvenientes pueden
hacer que comprar una vivienda, lejos de ser algo ilusionante, se convierta en
un infierno. Pero no tiene por qué ser así. No, si sabes bien cómo detectar
estafas inmobiliarias.

Consejos
para evitar estafas inmobiliarias

Si quieres ya un consejo para
evitar cualquier tipo de estafa al comprar un inmueble, puedes hacer
clic
aquí
. Portales como este ayudan a los compradores a moverse con seguridad,
ya que se encargan de recoger ofertas de calidad y fiables, lejos de cualquier
intento de engaño.

Pero moverse por el mercado
inmobiliario es mucho más que mirar en una sola web. Con un sector que ya
albergaba más de 34 millones de viviendas en venta en 2018, y unas cifra
que nunca dejan de crecer, también aumentan los riesgos de engaño y las
herramientas para evitarlo. Aquí, te vamos a ayudar a evitar estos problemas
que pueden traerte de cabeza al adquirir un inmueble.

Precio,
anuncio e insistencia: los tres pilares de la estafa

Dicen que cuando algo es demasiado
bonito para ser cierto, es que seguramente no sea cierto. Sí que es
verdad que se pueden encontrar grandes ofertas en el mercado inmobiliario,
sobre todo si se analiza con calma y se repasan muchos portales y anuncios. Sin
embargo, hay que andarse con pies de plomo en todo momento porque,
generalmente, un precio ridículamente bajo esconde algún tipo de estafa
inmobiliaria detrás.
Nunca te puedes fiar de los precios bajísimos.

Es necesario comparar el precio
medio del metro cuadrado de la vivienda con el resto
y con lo que suele
dictar el mercado, ya que es uno de los mejores parámetros para comprobar la
fiabilidad de la venta o del alquiler. Por otro lado, también hay que andarse
con mucho cuidado al repasar el anuncio.
Es cierto que suelen redactarse
como si fueran absolutamente profesionales, pero, por lo general, siempre
señalan a un trato directo con el vendedor del inmueble.

Y eso es algo que, si bien por una
parte puede llevar a precios más bajos, también elimina seguridades. Un
acuerdo seguro suele tener a una inmobiliaria de por medio, ya que es la
entidad que se encarga de realizar todas las gestiones y se asegura de que todo
cumpla con la normativa legal. Por otra parte, y volviendo al anuncio, no hay
que dejarse llevar por unas fotos espectaculares, hay que mantener siempre los
pies en la tierra y la cabeza bien fría.

El último punto que hemos
mencionado es el de la insistencia. Un estafador quiere el dinero, y
para ello va a presionar al máximo con el fin de obtenerlo cuanto antes.
Si, en el caso de interesarte por un inmueble, ves que su propietario o
arrendador insiste mucho en realizarlo todo cuanto antes, inventa excusas extrañas
para poner un precio tan bajo y manifiesta una gran insistencia en todo
momento, debes sospechar. Es probable que no tenga muy buenas intenciones.

Otros
aspectos importantes

Una estafa inmobiliaria no siempre
tiene por qué ser una venta o alquiler falso. Hay que andarse con mucho ojo a
la hora de cotejar el nombre del titular de la vivienda y del vendedor.
Si no coinciden, es probable que haya algo raro detrás, aunque a veces puede
deberse simplemente a una cesión de poder para realizar los trámites
correspondientes por cualquier motivo. Lo mejor en estos casos es acudir al Registro
de la Propiedad
para verificar los datos y comprobar que no hay nada raro.

Otro punto muy importante, y que
también entra dentro de lo que se podía considerar como estafa inmobiliaria, es
la existencia de cargas ocultas en el inmueble.
Se han dado muchos casos de
hipotecas arrastradas que han recaído sobre los hombros de nuevos compradores
sin saberlo, con todo lo que eso conlleva. Para evitar este tipo de
situaciones, se debe solicitar una nota informativa que ofrezca todos
los detalles. En caso de haber una carga de este tipo, se puede cancelar a la
hora de firmar las escrituras de compraventa.

Siguiendo con las cargas, es
posible que el antiguo propietario no estuviera al corriente de pagos con
las cuotas de la comunidad
, con cuestiones del suministro o incluso que
haya alguna avería camuflada para enmascarar un precio bajo. Hacer revisiones
de todo esto consultando a las autoridades o profesionales pertinentes
es
esencial si realmente quieres evitar toparte ante una peligrosa estafa
inmobiliaria.