Presiona Unicef a México para que apresure regreso a clases presenciales

El rezago y la deserción estudiantil en nuestro país, serían las motivaciones del organismo multinacional para enderezar esa estrategia de presión a la autoridad educativa en nuestro país, depositada en el Jefe del Ejecutivo.

Redacción MX Político.- No obstante que el Presidente de México, ha declarado reiteradamente en últimas fechas que la apertura de escuelas dependerá de las disposiciones sanitarias federales y que por tanto, se respetará el semáforo de riesgo epidémico, Unicef hizo este miércoles un llamado a acelerar el regreso a clases presenciales para frenar el rezago educativo de niñas, niños y adolescentes, pues la pandemia ha provocado la deserción escolar de al menos 5 millones de alumnos en México.

Unicef es el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

“Las escuelas debieron ser la últimas en cerrar y deben ser las primeras en abrir, pero en México se ha optado por lo contrario”, dijo Christian Skoog, representante de Unicef en México durante el foro “Niñez y adolescencia en México”.

Skoog aseveró que los cierres de las escuelas obligados por la pandemia y la apuesta de la educación en línea han conllevado grandes afectaciones en la población infantil y adolescente porque está restringiendo el desarrollo cognitivo en ese grupo poblacional.

Además, el uso excesivo de pantallas ha disminuido la actividad física, aumentado la irritabilidad, y exacerbado la falta de concentración y, en el caso de los adolescentes, se están viendo afectadas sus relaciones interpersonales.

Juan Carlos Benavides, presidente del Consejo Consultivo de UNICEF México, señaló que la infancia “está sufriendo inmensas consecuencias por el cierre de escuelas”.

Explicó que un millón de niños, niñas y adolescentes en México no concluyeron el ciclo escolar 2019-2020, mientras que más de cinco millones no se inscribieron al siguiente ciclo escolar.

Puntualizó que con la pandemia se han sumado 2 millones de niños que realizan trabajos no permitidos, que se suman a los 3 millones de niños que ya laboraban antes de la llegada de la COVID-19.

El trabajo infantil y con ello, el riesgo de la explotación a menores de edad, es un fenómeno que se incuba ante la postergación del retorno físico a las aulas.

resaltó que la pandemia ha agudizado la crisis de aprendizaje que ya se vivía en el país.

De por sí, casi el 80% de las niñas y niños no alcanzaban los aprendizajes esperados mínimos en las áreas de comprensión, lectura y matemáticas, sostiene Astrid Hollander, jefa de educación de Unicef México, “ahora imaginemos si prolongamos el proceso”, terminó ironizando la especialista.

hch