No importa, sólo son mujeres / En opinión de Irene Muñoz

Redacción MXPolítico.- La Carta de las Naciones Unidas firmada en 1945 fue el primer acuerdo internacional para afirmar el principio de igualdad entre mujeres y hombres. El 8 de marzo, desde 1910, conmemoramos, no celebramos, el Día Internacional de la Mujer. Un día que recuerda para los que se les olvida, que existe una lucha incansable de más de un siglo para eliminar la desigualdad, los estereotipos y la violencia de género.

La mujer continúa sin contar con una participación y liderazgo pleno en la vida pública y toma de decisiones. En el último Informe de António Guterres, Secretario General de Naciones Unidas, se dio a conocer que las mujeres jefas de Estado o de Gobierno existen únicamente en 22 países de los 194 que alberga el mundo. En los parlamentos y congresos también hay disparidad, al contar con tan sólo el 24.9 por ciento de la participación del género femenino en ellos. El reconocimiento de la paridad en todos los espacios es lento y se estima que al paso que va la evolución del tema, se consolidará dentro de otros 130 años.

El Foro Generación Igualdad, la reunión más importante para la inversión y la adopción de medidas por la igualdad de género, informa ONU Mujeres, dará comienzo en la Ciudad de México entre el 29 y el 31 de marzo y será clausurado en París en junio del 2021. Este foro congrega a líderes, visionarias y activistas de todo el mundo, a través de una plataforma virtual para impulsar un cambio transformador.

Que arranque este foro en México es toda una paradoja. Hoy en nuestro país el Gobierno de la República eliminó la transversalidad institucional de la perspectiva de género que promovía la paridad de oportunidades y trato entre mujeres y hombres. Eliminó programas estratégicos para mujeres trabajadoras como el de las guarderías, generando el mayor retroceso en el trabajo y reconocimiento del género, así como frenó la erradicación de la violencia contra la mujer. En 2020 nuestro país generó la cifra oficial de 940 feminicidios, pero no importa, sólo hablamos de mujeres.

Las autoridades fingen iluminando de color violeta edificios emblemáticos y anuncian con aspaviento su solidaridad a la lucha de género, cuando al mismo tiempo reprimen y encapsulan a grupos de mujeres que reclaman al presidente de la República en una manifestación contra el apoyo incondicional a un denunciado presunto violador, Félix Salgado Macedonio a la candidatura para Guerrero.

En el Gobierno de México, 9 de 19 secretarías están lideradas por mujeres. Esta cifra suena alentadora pero realmente no lo es. Las mujeres que se encuentran en estos espacios de poder se han convertido en cómplices de la misoginia presidencial.  Callan, no alzan la voz ante las aberraciones, actos y descalificaciones contra el género que hace el presidente. Son el número de paridad que necesita el gobierno para justificarse, pero no representan a nada ni a nadie. Cuidan su trabajo, pero no cuidan su nombre ni mucho menos la dignidad que como representantes del género deberían tener. Son un lindo y lamentable florero institucional, que en este caso daña a su propio género.

Lo mismo ocurre en los Congresos con las representantes de Morena, que dejaron de lado su responsabilidad para representar a los habitantes de sus estados o país, función para lo que fueron elegidas, y se convirtieron en una ficha de juego para lograr los fines que desde la presidencia les dictan. Votan lo que les ordenan sin argumentar ni cuestionar absolutamente nada, se prestan a publicar desplegados apoyando de forma incondicional a posibles violadores y violentan al género que deberían representar. No importa, sólo son mujeres.

Estas personas y este gobierno pasarán a la historia como unos de los más violentos contra la paridad de género en México, pero eso no les importa, sólo les interesa impulsar sus intereses políticos, electorales y hasta culturales. El colectivo no es relevante y las mujeres no les importamos, ya que somos sólo eso, mujeres.

Autor: Irene Muñoz

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