La poca luz de la democracia mexicana / en la opinión de Rogelio Ballesteros

Entre tanto apagón, los perjudicados no solo fueron los estados del norte del país por la falta de electricidad que tuvieron, sino también todos los mexicanos, desde que llegó Andrés Manuel López Obrador al poder desde hace casi tres años porque seamos sinceros, el presidente que empezó a gobernar desde el 1ero de julio del 2018 fue el vencedor de la contienda electoral de dicho año.

Durante mucho tiempo oímos en la televisión o en la radio esta frase: “Estaríamos mejor con López Obrador”, y sí, a mucha gente la lograron convencer para darle su voto de confianza ya que pensar en alguien peor que Peña Nieto no se podía. ¡Oh, sorpresa!

López Obrador es un peligro para la democracia mexicana, porque hoy en día la pulverizó, se hace lo que el presidente diga y mande, volvimos a las épocas de aquellos gobernantes los cuáles tenían el poder por completo, ellos decidían el presupuesto, las obras y los temas del cual se hablaba en los medios de comunicación del país.

Hoy en día, por más que la oposición quiera hacer algo, es muy complicado ya que los números no les dan y vemos muchas veces que por más que se metan 300 o más de 500 reservas para dar revés a lo que quiere el presidente, al final no se puede. El presidente piensa que él es México y que él es el Estado. 

Tanto le costó el llegar al poder, que ahora que lo tiene no sabe cómo manejarlo. Decisión tras decisión llevan un paso más al desgaste de nuestro país. Poner dinero en proyectos que no son viables, y en operaciones que nos salen más caros. México, hoy en día, tiene menos dinero por la crisis y siguen sin entender en Palacio Nacional que no están generando riqueza derivado de sus acciones , y mucho menos bienestar a la población mexicana. 

Andrés Manuel tiene tanta ambición de quedar grabado en los libros de texto, y declarar que es el mejor presidente de haya tenido México, que lo está haciendo tan, pero tan mal, que pasará siendo el peor. El presidente tiene controlado todo y el decirle que no a algo, es casi imposible. Ejemplos hay muchos:

  1. El Instituto Nacional Electoral dijo que no se transmitieran las mañaneras por temas electorales, y el Tribunal Electoral dijo que sí.
  1. La Auditoria Superior de la República dijo que se habían encontrado 67 mil millones de pesos en irregularidades en el primer año de AMLO, sale en la mañanera a decir que él tiene otros datos, y días después sale el auditor que el presidente tiene razón.
  1. López Obrador manda reformas de leyes a la Cámara de Diputados y se aprueban en FastTrack porque es una reforma presidencial, aún y cuando hay técnicos, académicos y empresarios que le dicen miles de razones válidas por las cuales no se debe de modificar de esa manera.

Hoy, hay poca luz en las pocas trincheras de la democracia, está tomada cualquier vía para poder hacer frente, la única que nos queda estará en las elecciones en el 2021.

Nos está saliendo muy caro este presidente, y lo muestran los datos de la economía, inseguridad, falta de empleo, salud, entre muchos otros. Hoy México está peligrando con tanto apagón y solo los ciudadanos pueden ser la chispa para que se prenda el foco que tanto necesitamos.