Vacuna y Elecciones

RAÚL NATHÁN PÉREZ

1).- El circo de la vacuna

Ya es parte del anecdotario político, el teatro oficial en torno a las vacunas para prevenir la Covid-19. Desde aquella falacia de “misión cumplida”, del canciller Marcelo Ebrard, con el avión que no venía de Bruselas sino de los EU, el 23 de diciembre de 2020, hasta los constantes descalabros de Hugo López-Gatell, Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud. Verdades a medias, protagonismo, hedonismo. Hoy en día, el programa de vacunación avanza con lentitud. A la par, los contagios y decesos no ceden. No la pandemia sino la vacuna le vino como anillo al dedo a Morena. Una plaga de promotores se dispersa por el país, tocando puertas, en abierta campaña de proselitismo y mencionando la referida vacuna.

Por su lado, en el Salón de la Tesorería del Palacio Nacional, la fraseología anecdótica: “Detente enemigo, el corazón de Jesús está conmigo”; “el escudo protector es la honestidad”; “no pasa nada” y otros como: “no dejen de salir”; “vamos bien, la pandemia se ha podido domar” y “no mentir, no robar, no traicionar, eso ayuda mucho para evitar el Coronavirus”, entre muchos, ha dado paso al rollo del programa de vacunación y a echar pestes de los adversarios reales o imaginarios. Medios y periodistas, la prioridad.

2).- Morena y su campaña sanitaria

El programa referido –hay que insistir- parece convertirse en un instrumento subliminal. Sólo hay que ver la publicidad televisiva del partido en el poder. La vacuna se asume como una concesión del gobierno de AMLO y no como parte de la obligación de la Federación. La inmunización de los mexicanos pareciera estar en manos de la 4T y no de nuestros impuestos. En política –eso no es un secreto- no hay cuestiones fortuitas. San José Tenango, donde inició la campaña de vacunación a adultos mayores de 60 años, se ubica en la región de La Cañada, tierra de la súper delegada Nancy Ortiz. La segunda etapa en San Antonio de la Cal, feudo de Flavio y Horacio Sosa. Esperemos que no siga en San Melchor Betaza, de donde es oriundo Salomón Jara o Santa María Alotepec, Mixe, de Adelfo Regino, titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

3).- La esperada cena de negros

Con vacuna o sin ella, Morena está exhibiendo los efectos de la división y la fractura. Durante su reciente visita a Oaxaca, el dirigente nacional, Mario Delgado Carrillo, sólo tuvo una pruebita. Dado que AMLO no aparecerá en la boleta, hay serias dudas de que arrase de nuevo. En la elección del 6 de junio, su partido va solo. La dupla Salomón/Sesul ha bateado al PT y al PVEM. El serrano no quiere que le hagan sombra, aunque desfonde a su partido. Asume que va en caballo de hacienda. Y ha aprovechado la parsimonia con la que se conducen Susana Harp, Regino e inclusive otro actor, Luis Antonio Ramírez Pineda, que ya sacó la cabeza. Sólo en la capital se han registrado varios aspirantes. Y el edil, Oswaldo García Jarquín, quiere reelegirse. En Juchitán de Zaragoza traen un lío. Hay al menos tres grupos que quieren la presidencia municipal, unos vinculados con FUCO y otros con la COCEI.

4).- Desencanto ciudadano

Pese al indiscutible ascendiente de AMLO en la conciencia colectiva del oaxaqueño del medio rural y urbano, hay un notable desencanto. Los programas sociales no han logrado cubrir el universo de los pobres. Hasta el más humilde y necesitado observa sesgo político-electoral. El discurso de que vamos bien y el golpeteo a quien diga lo contrario ha doblegado a los órganos de justicia. Morena seguirá cacareando la vacuna como pivote electoral y ningún organismo le podrá enmendar la plana. Ya se vio el triste papel del TEPJF, validando el golpeteo a los adversarios políticos, desde el púlpito mañanero.

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— Aceptando sin conceder -como dicen los abogados- que haya inconsistentencias en algunas cifras, fue preocupante la reacción de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y su titular, David Colmenares Páramo, en torno a las consabidas “otras cifras” de AMLO. No hay duda: van por su cabeza.

— Mi amigo y compañero de la UNAM, Eduardo Muñozcaño Skidmore, es una rara avis. Empresario exitoso y creativo, incursionó en la industria del mezcal. Las marcas “Quiéreme mucho” y “Beneficio viejo”, están ya en el mercado mundial. Y en plena crisis de pandemia, sigue generando empleos para mucha gente y creciendo, cuando otras empresas están cerrando. Consulte nuestra página: www.oaxpress.info y www.facebook.com/oaxpress.oficial Twitter: @nathanoax