Frente al Autoritarismo, Inadmisibles Señalamientos / En opinión de Lilia Arellano

EL CASTILLO

Redacción MX Político.- Luego de la presentación de los informes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) los cuales exhibieron el desorden e ineficiencia del actual gobierno federal, así como posibles casos de corrupción en el manejo del erario federal, el presidente López Obrador encabezó una violenta embestida contra David Colmenares Páramo, auditor superior y, aparentemente, logró doblarlo. Así lo hizo promocionar. sin permitir se puntualizara lo expresado por el revisor, lo cual refería únicamente el cuantioso costo económico por la cancelación del NAIM, no hubo ninguna aclaración, ni contradicción, ni aceptación de errores en lo referente a las obras o a todas las inconsistencias registradas en los programas ordenados por el primer mandatario. Los partidarios de la 4T pidieron abiertamente la renuncia de Colmenares, por lo tanto y para impedir siguiera el linchamiento, se aclaró: la cuantificación realizada en el marco de la auditoría está siendo objeto de una revisión exhaustiva, en particular en relación con la metodología utilizada para determinar el costo de la cancelación del proyecto del Aeropuerto de Texcoco”. Agustín Caso Raphael, Auditor Especial de Desempeño de la ASF, señaló: “al momento se ha detectado dicho monto es menor a lo estimado únicamente por una deficiencia metodológica”.

El sábado pasado la ASF había reportado que el costo de cancelar el NAIM será de 331 mil 966.5 millones de pesos, 3.3 veces superior a lo estimado por la SCT, de cien mil millones de pesos. La dependencia respondió el costo por la cancelación del Aeropuerto en Texcoco será una tercera parte de los que la ASF reportó en la Cuenta Pública 2019, de acuerdo al cálculo del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México. También la SHCP, señaló que en el reporte del análisis, “cometieron errores básicos de contabilidad financiera, algo sorprendente en una institución tan profesional como la ASF”. Verónica Juárez, coordinadora de los diputados del PRD, recordó la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión y Vigilancia de la ASF, es el órgano facultado para hacer aclaraciones, precisiones o rectificaciones en auditorías contenidas en el informe de la Cuenta Pública. “Me parece que hay un exceso por parte del Presidente de la República. Yo le diría no se ponga nervioso y haga llegar las aclaraciones (a la Cámara de Diputados), porque ahora resulta es a partir de la “mañanera” donde él quisiera se estén aclarando las circunstancias, y se tienen que aclarar en el Poder Legislativo, que es quien tiene la facultad y responsabilidad de hacer la revisión correspondiente.

Marko Cortés, dirigente nacional del PAN, pidió a los auditores no dejarse presionar por el presidente. “Nuestro total respaldo al auditor y a todo el equipo de laASF, que nadie se deje presionar y amedrentar”, y le exigió ejercer plenamente sus funciones de fiscalización del gasto público federal. “Es increíble tiren tanto dinero a la basura y, claro, al gobierno federal le duele le digan la verdad con los datos oficiales. Y por eso nuestro respaldo al auditor”-. El Informe Ejecutivo de la ASF correspondiente a 2019, se integra con un resumen de las auditorías realizadas, consta de 334 páginas que implican el trabajo de múltiples auditorías a erogaciones por 1.6 billones de pesos. Se hicieron 2 mil 606 recomendaciones; 139 solicitudes de aclaración y se realizaron 1 mil 25 promociones de responsabilidad administrativa que pueden ameritar sanciones. En general, es un retrato del desorden administrativo de la actual administración federal y reveló las irregularidades existentes en proyectos como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, los programas como Jóvenes Construyendo el Futuro, y probables daños al erario en Segalmex, la Secretaría de Cultura, etcétera. Esos no son otros datos, son, simplemente, datos duros.

La embestida de la 4T contra la ASF es incorrecta. Lo conducente con base en el informe presentado es precisar y aclarar la gran cantidad de irregularidades expuestas. La administración federal tiene la obligación de informar a la Auditoría sobre las presuntas irregularidades referidas y a las eludidas por el presidente con su muy usada frase “tengo otros datos”. En el fondo, en cuanto al combate a la corrupción, lo relevante no es el auditor, sino las observaciones realizadas a los funcionarios y entidades del gobierno auditado. Pero, fuera de eso… vamos bien.

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