Condenaron a 12 años de prisión por lavado de dinero al empresario de mayor confianza de los Kirchner

Tres décadas atrás era cajero del Banco de Santa Cruz, la provincia austral originaria de Néstor Kirchner. Fue ascendiendo posiciones de la mano de su amigo. Cuando Kirchner se convirtió en presidente de la Nación, en 2003, dejó el banco y creó una empresa de construcciones viales que se transformó durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner en una de las principales contratistas de obra pública.

Lázaro Báez cenó con Néstor Kirchner en su última cena y fue quien construyó el mausoleo donde descansan los restos del ex presidente argentino, fallecido en 2010.

La Fiscalía había pedido una condena de 12 años de cárcel y una multa de $2.121 millones para el empresario. Pese al cambio de gobierno, las querellas que representan al Ejecutivo también habían solicitado penas muy altas: 8 años y 6 meses, la Oficina Anticorrupción; 9 años, la Unidad de Información Financiera (UIF); y 8 años, la AFIP.

Luego de casi dos años y medio de juicio, el Tribunal Oral Federal 4 –integrado por los jueces Néstor Costabel, Gabriela López Iñíguez y Adriana Palliotti– también condenó al abogado Jorge Chueco y al contador Daniel Pérez Gadin. Ambos recibieron una pena de ocho años de cárcel.