Fieles rompen la sana distancia por Covid-19 para venerar San Judas Tadeo

29/10/2020 - 13:00

Redacción Oaxaca Político 

Los principales templos para venerar a San Judas Tadeo permanecerían cerrados por la pandemia de Covid-19, pero cientos de fieles llegaron desde la noche para cantar las mañanitas.

Desde las primeras horas de este miércoles, cientos de fieles católicos acudieron a las principales iglesias donde se venera a San Judas Tadeo para cantarle las mañanitas como ya es costumbre cada 28 de octubre, pero sin importarles las medidas sanitarias implementadas por las autoridades por la pandemia del Covid-19.

En la Ciudad de México, los devotos se apostaron a las afueras de la iglesia de San Hipólito, con las ya tradicionales imágenes de todos tamaños, sin guardar la sana distancia y, en algunos casos, no usaron cubrebocas para reducir el riesgo de contagio.

La Avenida Hidalgo al cruce con la Avenida Paseo de la Reforma fue cerrada a la circulación por la policía, por los cientos de seguidores de San Judas Tadeo que llegaron desde la madrugada con grupos musicales y lanzando cohetones para agradecer todos los milagros cumplidos.

El gobierno capitalino y las autoridades eclesiales anunciaron desde la semana pasada que el templo permanecería cerrado para evitar aglomeraciones, pero no fue impedimento para que los devotos acudieran a venerar al santo.

Usuarios de redes sociales compartieron fotografías y videos de sus festejos al margen de la emergencia sanitaria.

 

 

 

 

 

 

La devoción a San Judas Tadeo supera temor al Covid-19

En Monterrey, Nuevo León también se rompieron las medidas sanitarias y cientos de fieles acudieron al Santuario de San Judas Tadeo a conmemorar al santo patrono.

Minutos antes de las 7:00 horas, una larga fila de personas esperaba la apertura del templo de San Judas Tadeo, ubicado en el cruce de 5 de mayo y Vallarta en el Centro de Monterrey.

Aunque la recomendación de las autoridades en la entidad es que restringa el acceso a las personas de los grupos vulnerables, se pudo observar que al santuario ingresaban personas de la tercera edad.

GPP