Todo por un pleito de chamacos / En la opinión de Horacio Corro Espinosa

Por: Horacio Corro Espinosa

A veces la rabia nos rebasa ante la imposibilidad de no poder hacer nada con los calamitosos ayuntamientos municipales que se han distinguido por cierto sadismo.

Después de enterarnos de lo que sucede en el Ayuntamiento Municipal de Juxtlahuaca, es como sentir el remolinear de la daga que todavía tenemos clavada.

Bien, les comentaré por partes. Todo empezó cuando dos chamacos se encontraron en una calle de Juxtlahuaca y se comenzaron a decirse de cosas. De las palabras pasaron a los golpes. Fue un pleito que no llegó más allá de dos o tres patadas. Después de eso, cada chavo se fue a su casa. Hasta ahí llegó todo para este par de chavos que anda entre los diecisiete, dieciocho años. 

Más tarde, uno de los pleitistas, Ángel Montesinos Zamora, quien se dedica a la venta de pollo, conducía un mototaxi de su patrona en las céntricas calles de esa población, cuando le dio alcance un vehículo de donde bajó la señora María Antonia Paz Navarro, quien a golpes bajó del mototaxi al conductor.

Esta señora, mientras golpeaba a Ángel, le gritaba al que conducía el vehículo que se bajara para golpear al conductor del mototaxi. Así que ni tardo ni perezoso, el hombre del vehículo bajó para golpear brutalmente al chavo. La paliza que le dieron estas dos personas fue sin ninguna misericordia.

Ustedes se preguntarán ¿y quién es la señora que bajó a golpes a Ángel? Pues María Antonia Paz Navarro, es la abuelita del chavo con el que se agarró a trancazos Ángel. El nieto se llama Seyje Antonio Guzmán. Así que la abuelita, personalmente fue a cobrar venganza de los dos o tres golpes que recibió su nieto.

También ustedes se preguntarán que ¿quién es la persona que se bajó del vehículo para golpear brutalmente a Ángel? El nombre de ese señor es Enrique Bautista Gutiérrez, quien por cierto, se siente todopoderoso en el pueblo, y por lo mismo, puede hacer lo que se le antoje por el hecho de ser el Regidor de Hacienda municipal.

Buscando en mis archivos, me encuentro que éste influyente personaje, se desempeñó en el 2010 como tesorero municipal del municipio de Juxtlahuaca, y como nunca quiso comprobar más de 43 millones de pesos a la extinta Auditoría Superior del Estado, fue condenado a varios años sin poder trabajar en la administración pública. Lo curioso del asunto es que hoy se desempeña como Regidor de Hacienda en el Ayuntamiento Municipal que encabeza Nicolás Feria Romero.

El jovencito acudió el domingo a la vice fiscalía de Juxtlahuaca para levantar su denuncia, pero se topó con un trabajador de esa oficina de nombre Alberto Villalobos, quien en vez de tomar la denuncia correspondiente de Ángel, lo regañó y lo acusó de ser el provocador de tal pleito. Así que frustrado se regresó a su casa.

Ayer al mediodía, acudió a nuevamente a la vice fiscalía, acompañado de su mamá para tratar de levantar la denuncia, pero cuando comenzaba a dar los pormenores, llegó la suegra del Regidor de Hacienda, la señora María Antonia Paz Navarro, la abuelita, pues, para amenazar a todo aquel que denuncie a su yerno, y a todo aquel que se preste a levantarle el acta correspondiente a Ángel.

La abogada que en ese momento tomaba los datos de Ángel, ya no quiso seguir atendiéndolo ante el temor del poder juxtlahuaqueño municipal.

Para maldición de Ángel, en la golpiza le tiraron uno de los dientes de enfrente, y corre el riesgo de perder el ojo izquierdo.

Así que este comentario que no es comentario, sino una denuncia que va a quedar en el aire, nada más, y ni modo, ninguna otra cosa se puede hacer ante el poder de los políticos dominadores del pueblo de Juxtlahuaca. En una siguiente entrega les platicaré muchas de las tranzas que comete el ayuntamiento de Juxtlahuaca.

Horacio Corro Espinosa
Twitter: @horaciocorro
Facebook: horacio corro 
horaciocorro@yahoo.com.mx

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

zam

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto