Quisicosas a debatir: ¿Peña Nieto está contando todo sobre los EEUU? / En la opinión de Marcos Marín

Por Marcos Marín Amezcua

Como ciudadano mexicano me siento en peligro. En peligro por la torpeza con la que el PRI lleva a cabo la política exterior al frente, en solitario, del gobierno de la República. El PRI solito y sin posibilidades de culpar a nadie.

Mientras estamos mirando hacia adentro las campañas, sepa usted que el gobierno priista se confronta con Estados Unidos y en reciente llamada con su colofón de declaraciones de Trump, queda clara la impericia y la torpeza con la que se conduce Relaciones Exteriores. Al grado dice, Trump, que ya se habló hasta de romper relaciones diplomáticas. Qué necesidad.  Si Trump ya ha llamado loco a Peña, es para pensarlo.

El PRI no sabe hacer política exterior. Filtrados e indiscreciones solo revelan que Peña Nieto y Luis Videgaray además de estarla  complicando con el poderoso vecino del norte, no nos están contando toda la verdad sobre tan escabrosa relación. Bien sabíamos que de ganar Trump la presidencia yanqui, lidiaríamos dos años con él y para mal. Y como no ayuda la impericia del dueto Peña-Videgaray, entonces su labor solo abona a nuestra precariedad diplomática y a ponernos en alto riesgo. Así de claro.

La manera torpe en la que Peña Nieto ha conducido la política exterior, es de pavor. El priismo no supo hacer política exterior -como que Luis Videgaray está al frente de un área a la que llegó de aprendiz, pagado con nuestros impuestos- y donde día con día vemos que la improvisación, como tónica del presente sexenio solo contribuye a poner en riesgo a México con decisiones torpes.

Ya era bastante que José Antonio Meade en varias ocasiones expresara siendo secretario de Exteriores, que estábamos a tono con "nuestros aliados", como para los caprichos y empecinamientos sin sentido de Videgaray, y permearan esa inexistente política exterior hacia la primera potencia mundial, que reclaman cautela y no su necedad. Porque México no tiene aliados y cuidadito y los oiga la ISIS. Como sea, tener cuatro embajadores  en Washington en un sexenio, da una idea clara del desastre.  

La estrategia de Videgaray se centra en ir exponiendo al jefe de Estado, que  no es el camino para garantizar la seguridad de México y ha propiciado un par de portazos de Trump, seguidos de las inopinadas expresiones de Peña Nieto que en nada ayudan y suman a la verborrea de Trump.  Es alarmante la falta de pericia en Relaciones Exteriores. Cada error con un país es la muestra de que Luis Videgaray hablaba en serio el infortunado día que asumió la titularidad: venía  a aprender.

Qué caro le sale al país tanta tontería  y qué manera de arriesgar los intereses de México. Y nuestra seguridad nacional.

Porque si no es el yanqui el agresor, lo será cualquiera que tenga deudas con nuestros primos. Sí, porque Videgaray ha sido errático llamándonos aliados como antes Meade (y México carece de aliados) y nos golpeará Corea del norte, de la que no quiero averiguar si nos quiere o no enviar por respuesta una bomba, luego de prestarnos a echar a su embajador por indicaciones de Washington.

De nada le sirvió a Peña Nieto basar su decisión nombrando a Videgaray por su supuesta cercanía con el yerno de Trump. No ha evitado tal que Trump insulte a México, que patee el tablero y no transija con nuestros más caros intereses. Estamos en problemas y la solución no parece que provenga del gobierno saliente, que sigue negociando como si de él dependiera el futuro y el TLC y peor, no vendrán mejores soluciones de un gobierno peñista en que si la cabeza fuera bien, los pies no divagarían como lo hacen cada dos por tres en Los Pinos.

Que sí es verdad que  las filtraciones de la llamada reciente entre los dos mandatarios, solo sirvieron para exhibir a Peña Nieto y mostrarnos que ni tiene plan B ni la capacidad de articular ninguna mejor postura frente a Washington, cosa cada vez más exasperante y criticable.

Por lo pronto, Peña se ha llevado los insultos, mientras pone la otra mejilla y sonríe mostrándonos blandengues. Se ha hablado de que lo han llamado loco y de invasión y de ruptura de relaciones diplomáticas. Uno se pierde con Trump, pero no es fácil encontrarse con Peña. La pregunta es: ¿cuál es la situación real entre ambos países? Nadie la explica…. Y corremos peligro.

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