"La Boa" / En la opinión de Esteban Martínez

La mera verdad, como lo dice la famosa canción que forma parte del colectivo popular musical de México: “La boa”, todo el mundo sabe que está en crisis el neoliberalismo capitalista globalizador que se recomendó, vendió mundialmente como panacea –esto es: como remedio universal único posible para el buen funcionamiento y felicidad del género humano–; panacea que uno de los mayores y fuerte representante del mismo: D. Trump, actual presidente de los USA, trata de darle la puntilla… y ponerlo al servicio del capitalismo imperialista estadunidense.

Ante esta inquietante realidad no faltan expertos en el tema… en su mayoría hijos de la llamada Cultura Occidental… como es sabido todavía fuertemente influenciada por las creencias religiosas judeo-cristianas, que, nostálgicos, afirman que esa realidad global en la que tantos millones sufren sus consecuencias, la misma se debe al olvido y/o la mala percepción de la virtud, o sea: al habitual o constante disposición que inclina al humano a obrar el bien y evitar el mal. Algunos de ellos van más allá, y dicen que es un castigo por faltar o manipular las llamadas virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad, que no son naturales en los humanos… que son una gracia; esto es, que tienen tan alto nombre porque nos juntan con Dios y el sólo las concede…

Los que así piensan, según el leal saber y entender de su servidor, deberían recordar que en los momentos históricos, cuando en la Cultura Occidental las ideas judeo-cristianas eran la maestra, guía y regente de la misma, todos los occidentales tenían mucha fe, también esperanza… pero, por lo general… muy poca caridad para con el prójimo… pues el Santo Oficio de la Iglesia católica… así como otras disidentes… entregaban a prójimo y prójimas a las manos del poder laico para que los quemaran vivos por ser herejes, hechiceros, brujas o ateos… espeluznantes espectáculos a los que concurría la gente… con los que tenían poder de tomar decisiones que a todos obligaban… y las masas por ellos dirigidas demostraron ser más piadosas… que instruidas.

Otros estudiosos de la misma materia, que presumen ser más realistas, consideran que la actual crisis que padece el neoliberalismo capitalista y globalizador se debe por seguir a la fallida percepción de Adam Smith, quien afirmó que el egoísmo de cada individuo contribuye al bien general de todos… creyó y aseguró también que eso se realizaba gracias a la intervención coordinadora de una “mano invisible”… que resume: que el bienestar y acomodo de cada uno, promueve la satisfacción de las necesidades ajenas… de cada prójimo… mejor que el gobierno más previsor y prudente. Por ello, las únicas intervenciones del Estado, según Smith y sus partidarios hasta en la actualidad, son las que faciliten el mantenimiento de la libertad individual.

Los que en la actualidad son partidarios y defensores de tales teorías, deberían recordar que la gran mayoría de la gente del mundo sufre… y sabe… lo que confirma la canción de “La Boa”… que esa “mano invisible” ha resultado ser una garra peluda brutal y despiadada.. y que la libertad individual ha cristalizado en un individualismo ferozmente competitivo… lo que no es más que la caída… de una u otra manera… de la justificación e incluso la legalización del darwinismo social que se está imponiendo globalmente en todas las sociedades. En resumen: la ley de la selva… la ley del más fuerte… donde lo principal no es vivir y convivir con los prójimos…, sino el servirse de ellos… no tenerlos en cuenta y… llegado el caso, hasta el de eliminarlos cuando cuestionan o son un peligro para nuestro derecho al éxito… al triunfo personal.

Ante esta inquietante y triste realidad, a la que tiene sometida a la criatura humana el neocapitalismo globalizador, su servidor se pregunta si la boa de la canción se ha convertido… ¿o la han convertido los humanos por haberla percibido mal?... ¿o es que en realidad era una constrictora, cuyo fin es tragarse todo… incluso nuestros saberes?

¿Qué pensar al respecto, estimado lector de la presente?... ¿Cree usted que habrá quienes puedan aclarar tal enigma?

Deseando, que así sea por el bien de todos, de usted seguro y sincero servidor.
---
Los comentarios emitidos en esta columna son responsabilidad de sus autores y no refleja la posición del medio. 

zam

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto