Corrupción, reto de AMH en reconstrucción del Istmo / En la opinión de Alfredo Martínez de Aguilar

El Programa de Reconstrucción de los 41 municipios devastados por los sismos en la región del Istmo de Tehuantepec abrió la Caja de Pandora. Salieron todos los males de la corrupción incubada por casi medio siglo por el propio PRI-gobierno desde que creara a la COCEI.

La hidra de mil cabezas de la corrupción hizo ya su aparición, a través de la presión y el chantaje de la izquierda con marchas, bloqueos carreteros y cuestionamientos a los programas de reconstrucción por los sismos, ya que las tarjetas bancarias que entregó Sedatu no tienen dinero, y las de materiales son retenidas por Bansefi, amén de los políticos que cobraron sin ser damnificados.

Al monstruo de la presión y el chantaje, se suman trabajadores de la Secretaría de Salud, quienes denuncian las pésimas condiciones en la que están laborando desde el jueves 7 septiembre, fecha en que el Hospital Regional de Juchitán "Macedonio Benítez Fuentes" quedó totalmente destruido.

Pero la escandalosa corrupción, no solo es impulsada por el clientelismo de las diez tribus de la Coalición Obrero Campesino Estudiantil del Istmo y por el PRD y Morena, sino también por los políticos del propio Partido Revolucionario Institucional en el poder.

A estas alturas ya de sobra conocidos los nombres de quienes desde sus cargos en la administración pública federal y estatal lucran y se "agandallan" la ayuda a los miles de damnificados, especialmente despensas y el apoyo para la reconstrucción de vivienda.  

Hemos dicho que no tienen nombre las acciones de la presidenta municipal de la heroica ciudad istmeña vencedora de los franceses, Gloria Sánchez López, y del secretario municipal, Óscar Cruz López, al robar despensas y entregar éstas, a través de boletos a sus correligionarios coceistas.

Mucho menos tienen nombre las acciones del senador petista-morenista Benjamín Robles Montoya, Tampoco de los diputados priistas Samuel Gurrión Matías y Donovan Rito García.

Peor todavía en el caso de Saulo Chávez Alvarado, ex delegado de la Comisión para la Defensa de los Pueblos Indígenas (CDI), de la ex edil Adelina Rasgado Escobar y de Elpidio Concha Arellano, delegado saliente de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu).    

Otros políticos registrados en el censo de viviendas dañadas de Sedatu son el senador del PRI Jorge Toledo Luis, Héctor Sánchez López, patriarca de la COCEI y hermano de la alcaldesa de Juchitán; así como Óscar Toral Ríos, presidente municipal de Asunción Ixtaltepec.

No podía faltar Rosendo Toledo Serrano, hermano del presidente municipal de Ciudad Ixtepec, Félix Serrano Toledo, Otros más son Lenin López Nelio y Ángel Urbieta Ulloa, tesorero municipal de Juchitán, según revela el colega periodista José Luis Sarmiento Gutiérrez.

Sin ánimo misógino, convencido plenamente que no hay mujeres feas y que todas merecen nuestro mayor respeto, ruego se me disculpe utilizar la expresión popular hoy toca "bailar con la más fea" al presidente Enrique Peña Nieto y al gobernador Alejandro Murat Hinojosa.

A querer o no, guste o no, uno de los mayores retos a enfrentar en su vida política por el primer mandatario y por el joven gobernante oaxaqueño es, sin duda, prevenir y evitar la corrupción en el Programa de Reconstrucción del Istmo de Tehuantepec.

Menos mal que ambos gobernantes amigos están sabedores de los yerros oficiales que se han cometido en el primer mes de trabajo del Programa de Reconstrucción del Istmo y que buscan corregir, así de los abusos y excesos de los ex alcaldes y dirigentes políticos de todos los partidos, incluido el PRI.

Prueba de ello, se exigió la renuncia al delegado de la Comisión para la Defensa de los Pueblos Indígenas (CDI), Saulo Chávez Alvarado. Cese al que seguramente seguirá muy pronto el de Elpidio Concha Arellano, delegado saliente de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu).    

Especial cuidado deben tener los secretarios de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y de Desarrollo Agrario, Urbano y Territorial, Rosario Robles Berlanga, para optimizar la eficiencia y eficacia de la coordinación de las dependencias federales y estatales involucradas en la reconstrucción.

Afortunadamente, el mandatario oaxaqueño tiene en el secretario de Desarrollo Social y Humano de su gobierno, Raúl Bolaños Cacho Cué, a un amigo y colaborador honesto, eficaz y eficiente, pero sobre todo quien mantiene en todo momento una lealtad a toda prueba.

Raúl Tercero como se hace llamar el titular de la SEDESOH es uno de los no más de tres amigos cercanos del gobernador Alejandro Murat que mejor han entendido, apoyan y trabajan por el proyecto nacional del joven Jefe del Ejecutivo Estatal. 

Es de lamentar que no ocurra lo mismo con el delegado federal de la Secretaría de Desarrollo Social, Alejandro Avilés Álvarez, quien a pesar de su amplia experiencia como activista y negociador en la venta de candidaturas tiene un desempeño que dejar mucho qué desear.

Actitud difícil de entender en quien en los dos últimos sexenios ha tenido una trayectoria meteórica como presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXII Legislatura Local del Congreso del Estado y como ex presidente del Comité Directivo Estatal del PRI y como defenestrado ex Secretario General de Gobierno.

Basura, arma contra Murat y Toño Hernández Fraguas

Es por demás sabido que en la política no hay perro sin dueño ni caballo sin jinete. Luego, entonces, quién es la jauría radical que ataca con la basura de la capital oaxaqueña al gobernador Alejandro Murat y a al presidente municipal capitalino José Antonio Hernández Fraguas.

¿Si todos los conflictos en Oaxaca conducen a los ex gobernadores, a los planes de quién estorban los gobernantes estatal y municipal capitalino? ¿A Heladio Ramírez, a Diódoro Carrasco, a Ulises Ruiz o a Gabino Cué? En el caso de Alejandro Murat es público que a los tres últimos.

En el caso de Toño Hernández Fraguas es obvio que no tiene problemas con Heladio y menos con Diódoro, Ulises y Gabino. Y con el gobernador lleva extraordinarias relaciones institucionales, cordiales y respetuosas. Entonces, la acumulación de basura busca golpear a Alejandro Murat.

¿Pero cuál es la causa, motivo o razón de convertir a la capital oaxaqueña en un gran muladar? Seguramente ilustra el hecho que al igual que antes de las Festividades de La Guelaguetza, ahora, el ataque se da contra el mandatario estatal antes de las Festividades de Muertos.

De ninguna manera es casualidad, por el contrario, es causalidad. Es un plan debidamente preconcebido y fielmente acatado para golpear políticamente la imagen del gobierno de Alejandro Murat sin importar el "daño colateral" o quizás "fuego amigo" a Toño. 

Cualquiera que sea el caso. Lo cierto, es que el misil de la nueva toma del Tiradero Metropolitano y la, consecuente, proliferación de la basura en las calles es una acción riesgosa de muy mala leche que pretende pegar en la línea de flotación del buque insignia estatal y capitalino.

Para casi nadie es desconocido que Alejandro Murat ha convertido las graves crisis que enfrenta en su primer año de gobierno en una gran oportunidad de crecimiento político, que fortalece su innegable proyecto nacional. He ahí la razón de fondo del "basuragate". 

Y en el caso del presidente municipal capitalino los animales políticos" de la "grilla" oaxaqueña no desconocen que José Antonio Hernández Fraguas tiene la posibilidad de reelegirse el próximo año, si así  lo deseara o bien, lo más preocupante para algunos, buscar la senaduría.

Así es que al igual que las presiones y chantajes de las movilizaciones del Cartel de la Seccón XXII de la CNTE y de las 685 organizaciones sociales, la mayoría radicales como las magisteriales tienen el claro objetivo de torpedear la trayectoria y crecimiento político de Murat y Hernández Fraguas. 

Por cierto, entre las organizaciones radicales que cobijadas por el Movimiento de Regeneración Nacional, a través de la presidenta municipal de la Villa de Zaachila, Marisela Martínez Coronel, figura Comuna, cuya mano negra de su dirigente Flavio Sosa Villavicencio, aparece tras la toma del Tiradero.  

Por metodología de investigación para escudriñar los intríngulis del "basuragate", obligado es preguntar de quién es el fierro del establo que trae Flavio Sosa Villavicencio en las ancas. ¿Con todo y que es un farsante izquierdista mercenario, a quién o a quiénes ha vendido sus servicios?

¡Que conteste la ciencia!.

Ahora, el pretexto injustificado de la toma del Tiradero Metropolitano es la presencia de los operativos de vigilancia de los elementos de la Policía Estatal Preventiva y del Ejército, a pesar que en su momento exigieron seguridad para las familias de las colonias de la Agencia Municipal Vicente Guerrero, tras los enfrentamientos con "Los Panchitos", dirigentes de la Organización 14 de Junio.

Totalmente entendible, jamás justificable su actitud y decisión de inundar las calles de la capital oaxaqueña con basura en víspera de las Festividades de Muertos. Los dirigentes visibles de Comuna están angustiados y desesperados porque la Policía y el Ejército han confirmado la existencia de "casas de seguridad" del crimen organizado y de grupos armados, amén del narcomenudeo.   

Las colonias "Guillermo González Guardado" y las de la Agencia Municipal Vicente Guerrero han sido "tierra de nadie", primeramente, bajo el control de "Los Panchos", Francisco Martínez Sánchez y Javier Francisco Martínez Rodríguez y, actualmente, por Flavio Sosa Villavicencio y la profesora Marisela Martínez Coronel.

¡Asesinos de Lizbeth! ¡Fue la guerrilla de S22 CNTE!

Si los padres de la alumna Lizbeth Noemí Escalante Pérez exigen llegar hasta las últimas consecuencias en los motivos de su muerte, se puede aparecer el diablo encuerado a Los capos y comandantes del Cartel de la Sección XXII de la CNTE.

No es nada descartable que la alumna de primer ingreso, de 18 años de edad y originaria de Valle de Obregón Mazapa de Madero, Chiapas, haya sido asesinada a golpes en las prácticas guerrilleras que realiza la CNTE en la Normal Rural Vanguardia de Tamazulapan. 

En tales condiciones, es indispensable que los padres y familiares de la alumna Lizbeth Noemí Escalante Pérez exijan la realización de la autopsia o, incluso, de la exhumación para la realización de  una segunda necropsia para confirmar o descartar que fue asesinada a golpes.

El acta de defunción señala como causa de su muerte choque neurogénico, síndrome de hipertensión endocraneal y hemorragia forequimatosa frontal derecha, lo que hace presumir que pudo recibir fuertes golpes que le llevaron a la muerte.

El shock neurogénico que es causado por daño al sistema nervioso, puede ser provocado por lesión de la médula espinal a nivel  o por encima de los músculos intercostales y tronco por encima de la cintura T6.

Sus familiares han asegurado a los medios de comunicación que su fallecimiento es responsabilidad de las autoridades escolares de la Sección XXII de la CNTE, debido a los "trabajos forzados" a los que presuntamente fue sometida.

No obstante, lo que los familiares de la joven probablemente asesinada a golpes ignoran es que lo que llaman "trabajos forzados" son, en realidad, acciones de entrenamiento guerrillero teórico- práctico "en nombre del socialismo", que termine con la opresión del sistema capitalista. 

En 2007, hace 10 años, tras la muerte de dos estudiantes, NOTICIAS reveló que a través de un denominado "curso de socialización", las alumnas de nuevo ingreso sufrían maltrato físico y abusos por un comité de estudiantes, que tenían la aprobación de la directiva escolar del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) para realizar tal actividad. 

El supuesto "curso de socialización", también incluye maltrato "psicológico" durante siete días en el cual las mantienen trabajando sin descanso y a quienes no cumplen las someten a castigos físicos que van desde no ingerir alimentos, hacer trabajos forzados en el campo, limpieza del basurero municipal y correr largos tramos.

El caso de las dos estudiantes muertas en 2007 ocurrió, cuando el 5 de agosto de ese año, un autobús de la Línea Sur atropelló a tres dirigentes del Comité Estudiantil de la Normal, en la Carretera Internacional Cristóbal Colón. 

Dos dirigentes estudiantiles fallecieron cuando enseñaban a las aspirantes cómo abordar un autobús para retenerlo y ocuparlo, posteriormente, para trasladarse a Mactumactzá, Chiapas, donde se encuentra otra normal rural.

Según el testimonio de sus familiares, entre ellas su hermana, Norma Elisa Escalante Pérez; la alumna muerta Lizbeth Noemí Escalante Pérez manifestó malestar físico desde el pasado jueves 12 de octubre y las alumnas a cargo del "curso" no atendieron su queja.

Fue hasta el miércoles que la alumna, tras su desvanecimiento y al no haber personal médico que le diera los primeros auxilios,  fue trasladada en estado grave al hospital general Pilar Sánchez Villavicencio de los Servicios de Salud de Oaxaca, donde murió.

Detrás de la Noticia
Alfredo Martínez de Aguilar
alfredo_daguilar@hotmail.com
director@revista-mujeres.com
@efektoaguila

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