Innovan en Tultepec para aumentar venta de pirotecnia

Noticias MX.- Las explosiones ocurridas en el mercado de pirotecnia de San Pablito en 2016, que causaron 42 muertos y decenas de heridos, se quedaron grabadas en la memoria colectiva de los comerciantes, quienes ahora innovan sus productos para revertir la baja de sus ventas.

En entrevista con Notimex, Roberto Morales, vendedor de cohetería en este popular tianguis, afirmó que la derrama en esta temporada de venta ha bajado.

“Hace no más de cinco años, la venta de temporada iniciaba a mediados de agosto y a principios de septiembre ya registrábamos ganancias, pero han pasado casi dos semanas del mes patrio y apenas empezamos a ver afluencia de clientes. Afortunadamente la temporada termina hasta después del Reyes de próximo año”, dijo.

El comerciante deseó que la situación se componga y que de hoy al 15 de septiembre hayan recuperado la confianza de la gente, por lo que la renovación de productos artesanales de pirotecnia y la presentación comercial de los mismos es la clave para seducir a los compradores.

“Ahora lo que se está vendiendo bien y están dando resultados son aquellos que llevan una alusión al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, nosotros tenemos un producto para el deleite de los pequeños que se llama 'Pejecito', que al ser encendido lanza destellos multicolores y chispas pausadas”, dijo.

El producto con la imagen en caricatura del mandatario federal es uno de los que la gente está comprando más.

“De hecho algunos otros productos similares, tienen el mismo efecto de luces, pero con diferente marca, como el 'Me canso ganso', que, además de lanzar destellos de colores zumba con un sonido a ganso”, explicó.

Roberto Morales afirmó que la renovación de empaques tiene mucho que ver en el efecto comercial, porque a la gente le atraen los nombres, como los ahora conocidos como "Chupacabras", "Los Sorullo", "Ovni", "Hormiguero", los "Bob Esponja" y los "Pepa Pig", que destellan luces multicolores.

“Hemos tenido que renovar los nombres y los empaques, para que las ventas tengan un buen impacto en nuestras ganancias; además todo lo que hay en San Pablito es producto nacional, porque hace tiempo que rechazamos comerciar el producto chino, que tanto nos afectó a los que sobrevivimos de este mercado”, indicó.

Recordó que hace 15 años, el tianguis era completamente austero, con puestos semifijos construidos con madera, cartón, placas de cartón con chapopote y todos pegados unos con otros, pero debido a los accidentes las autoridades empezaron a capacitarnos en medidas de prevención y disminución de riesgos, para evitar accidentes y pérdidas humanas.

“Habré tenido entre 11 y 12 años de edad cuando corría entre los pasillos del tianguis, ayudando a mis padres a vender cohetes”, evocó.

El locatario del espacio 120, de San Pablito, indicó que, si bien la pirotecnia de juguetería o de castillería es efímera, cumplen una función de deleite de largo plazo.

“Aún recuerdo aquellos viejos productos con los que jugaba como los buscapies, los chifladores, los cohetes, las palomas y las bombas de humo, que aún se siguen vendiendo, pero que han sido modernizados para sorprender aún más a los pequeños”, dijo.

Roberto Morales explicó que en una ocasión escuchó a su padre platicar en una junta de puesteros que se darían sólo 100 permisos, pero con el tiempo se llegó a un total de 300 locatarios.

“La transformación del tianguis se fue dando poco a poco, conforme se fueron dando las explosiones, por eso ahora las medidas de seguridad son constantemente revisadas y supervisadas por elementos de bomberos, que se encuentran de guardia en el área”, afirmó.

Añadió que ahora hay más espacio entre puestos y los controles de seguridad son rigurosos, hasta entre ellos mismos.

“Aquí nadie fuma, el que lo quiera hacer se tiene que salir del predio, no tenemos energía eléctrica para evitar chispazos y pedimos a los visitantes no encender cerillos ni nada que pudiera generar un accidente”, expuso.

El locatario afirmó que en San Pablito únicamente se comercializa la mercancía terminada, que se trae desde La Saucera, donde los artesanos elaboran todo tipo de piroteniam la de juguetería, la castillería o aérea y el piro musical, que se maneja con computadora para un encendido sincronizado.

“Tenemos amor y pasión por esto, además que para muchos es la única forma de obtener un sustento, pero la cohetería es sólo por temporada, y para nosotros empezó en septiembre y termina a mediados de enero; mientras que para la castillería y el piro musical siempre tienen contrataciones por fiestas patronales y eventos especiales”, mencionó.

Cabe destacar que Tultepec cuanta con alrededor de 150 mil habitantes, un 30 por ciento de estos tiene una actividad relacionada con la pirotecnia. De acuerdo con datos del ayuntamiento, la Secretaría de la Defensa Nacional expidió en el municipio 285 permisos de comercialización, 185 de producción, 45 de transporte especializado y 15 de venta de sustancias químicas.

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