25/02/2020 - 20:00

Redacción  Noticias MX.- Marciano Cabrera “N” fue condenado a prisión vitalicia por el feminicidio de Camila, una niña de 9 años que fue hallada muerta el 1 de enero de 2019 en la colonia Poder Popular, en Valle de Chalco, Estado de México.

 

El agresor fue detenido por agentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) el 3 de enero de ese año, en el poblado de Tlacuilotepec, Puebla, cuando intentaba esconderse de las autoridades.

 

Cinco días después de cometer el feminicidio, Marciano “N” fue vinculado a proceso.

 

Al salir de la audiencia, el padre de Camila sostuvo que irían por la “pena máxima”, pues una persona así no puede estar en la calle”.

 

Además, recordó que el sujeto había sido condenado a 10 años de prisión por el delito de violación, pero que inexplicablemente logró salir al poco tiempo.

 

Camila, una estudiante de cuarto año de primaria que festejaba la Nochevieja en su casa, pidió permiso a su padre para salir a tronar cohetes en la calle unos minutos, pero la noche había caído, y la menor no regresaba.

 

Los padres la buscaron en casa de su abuela, y al no hallarla, pidieron el apoyo de los vecinos para buscar en las colonias aledañas, incluso, prendieron una fogata frente a la casa de Camila, con “la esperanza de que volviera en la madrugada”.

 

A la par de la desaparición de la menor, también se borró la pista del vigilante (Marciano “N”) quien, de acuerdo con la familia, se ponía a “chulear a las niñas de la colonia”.

 

La sospecha era cierta, en las primeras horas del 2019, el cadáver de Camila yacía al interior de la casa del vigilante.

 

Hoy, a más de un año del crimen, Marciano fue condenado a pasar el resto de su vida en el Centro Preventivo y de Readaptación Social de Chalco de Díaz.

 

JAM