T-MEC: del colaboracionismo a la "manita de puerco"

Cumbre del T-MEC este martes, con la convicción en las tres delegaciones de que podría ser firmado antes de navidad y entrar en vigor el primer semestre del 2020.


Redacción NoticiasMX.- Este lunes fue ampliamente difundida la especie de que los negociadores comerciales de Canadá, Estados Unidos y México habían logrado finalmente un acuerdo para la ratificación del tratado comercial trilateral.

Y la difusión corrió a cargo de la cadena estadounidense Fox Business News, canal empleado preferentemente por la administración Trump para dar primicias y confirmar toda información que salga de la Oficina Oval.

Según Fox News, el acuerdo final podría estar listo este mismo martes.

No obstante, este lunes alrededor de las 20 horas, cuando había sido anunciada ya una conferencia de prensa conjunta por parte del canciller Marcelo Ebrard, acompañado por el subsecretario para América del norte de la propia cancillería, Jesús Seade, se limitó a emitir un escueto tuit en su cuenta personal, anunciando que sería este martes 10 de diciembre, a las 12 horas, cuando se reunirían los equipos negociadores de las tres naciones en esta Ciudad de México, para "dar a conocer avances alcanzados en torno a la modernización del  Tratado de Libre Comercio entre los tres países (T-MEC)":

 

 

 

 

El mensaje en ningún momento adelanta o menos confirma, que este martes habrá un anuncio de ratificación o modernización del acuerdo.

Un aire colaboracionista o hasta de complicidad, entre México y Estados Unidos sobre todo, se respira.

A ambos les urge que la firma de ratificación del T-MEC no se vea obstaculizada por el tema de la elección en los Estados Unidos, que arranca formalmente el 8 de enero y sobre todo, por el "fantasma" que recorre ya todos los rincones de la Casa Blanca: el inminente juicio político a Donald Trump o Impeachment. 

México, a pesar de estar suscrito a los efectos del aún vigente Tratado de Libre Comercio de América del Norte, (NAFTA, por sus siglas en inglés), con una edad de 26 años y que en nada En México, este martes una "Cumbre del T-MEC", desde el punto de vista de cualquier analista serio, por inexplicables razones mantiene una especie de apuración y solidaridad con la delegación estadounidense, que representa el interés del presidente Trump por "modernizar" el referido acuerdo comercial, llamado ahora T-MEC.

Pudiera esta apuración atender a fines mediáticos o políticos del actual gobierno de la 4 T también. 

Aunque cabe asentar que no es decartable, que para este martes, haya una nueva posibilidad de retraso en la firma y, la referida reunión "Cumbre Trilateral", anunciada para este martes a las 12 del día, sea como bien lo anunció en su Twitter anoche Ebrard Casaubón, estrictamente "para informar del avance de las negociaciones".

Aunque a la "fiesta" ya fue "convocado todo el Castillo".

El presidente Andrés Manuel López Obrador canceló su reunión en Sonora este martes, con los padres de los niños tristemente fallecidos en junio del 2009 en la Guardería ABC de Hermosillo y aún con los boletos de avión comprados, ha tenido que cancelarlo para recibir este martes a Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos para el T- MEC, a Jared Kushner, asesor y yerno de Trump, así como a la Viceprimera Ministra de Canadá, Chrystia Freeland.

Todos, personajes con un mismo interés; aprobar el acuerdo de libre comercio "modernizado" de Donald Trump, el T- MEC; acuerdo comercial donde el único que se beneficiará es Estados Unidos y su sector laboral e industrial pesado.

En este "consorcio" de personajes, no se encuentra ni Nancy Pelosi, la lideresa demócrata de la Cámara de Representantes, ni el jefe del influyente sindicato de filiación demócrata AFL-CIO, Richard Trumka.

Y aun cuando ayer lunes, durante su conferencia mañanera, el presidente López Obrador urgió a la representante Nancy Pelosi a impulsar la votación para aprobar la firma delacuerdo, ha trascendido que no hay aún fecha para someter el tema a votación.

Y es que la aprobación del multicitado T-MEC, es una de las cartas con las que negocian los demócratas también, el traslado al "patíbulo político" a Donald Trump, que constituye el Impeachment en que se le ha involucrado.

Por su parte Canadá, sin ser un "convidado de piedra", no tiene mayor apuro en catalizar o retrasar  la firma de modernización del acuerdo, según sea lo que se acuerde entre las partes, en tanto su estatus arancelario no se vea modificado sensiblemente, específicamente en productos como el acero y el aluminio.

Pero, ¿Qué quieren los gringos a cambio?

Estados Unidos es ciertamente el país de los intereses, no de los sentimientos de afinidad.

Robert Lighthizer, representante comercial de EU, pidió recientemente una definición más estricta de lo que constituiría el acero y aluminio de América del norte, según las normas de origen automotriz, y ha solicitado que se "derritan y viertan" en la región, según fuentes de la industria familiarizadas con la demanda. Esto es, que se garantice que no haya importaciones de acero de China  ni de ningún otro país.

Richard Trumka, por su parte, dirigente del sindicato AFL-CIO y pieza importante en las negociaciones, ha presionando por lograr leyes más estrictas en el sector laboral que garanticen la sindicalización de trabajadores mexicanos. Lo cual podría respaldar la propuesta americana de enviar "delegaciones de inspectores" a plantas industriales instaladas en territorio mexicano, para verificar las condiciones  de trabajo de la gente.

En una reunión en el Senado el pasado domigo, tanto el canciller Marcelo Ebrard como Ricardo Monreal, líder del Senado mexicano, coincidieron en que esas posibles modificaciones al T-MEC, propuestas por Estados Unidos, que conforman una especie de adendum o anexo de modificaciones a la propuesta original, resultan inaceptables para México. Son una especie de "puntos rojos" que la delegación no podrá aceptar.

No obstante se prevé que ahí precisamente en esos temas sea donde "se atore" el avance de las negociaciones en las próximas horas.

A lo que habría que sumar la amenaza de que Estados Unidos incluya otros temas aun más lesivos para el interés mexicano, como la obligación de importar un alto porcentaje de granos del medio oeste estadounidense, como requisito indispensable para concretar la firma de "modernización" del acuerdo.

 

Según Graciela Márquez.

Este lunes por la tarde, la secretaria mexicana de Economía, Graciela Márquez, mostró optimismo dado de que el gobierno mexicano tenía conocimiento de que Robert Lighthizer, negociador de Estados Unidos, había presentado una propuesta que gustó a Pelosi y a Donald Trump, Presidente de Estados Unidos.

"Estamos en los últimos momentos para la ratificación, lo que nosotros sabemos es que la señora (Nancy) Pelosi tomó el texto, lo revisó y están a punto de estar de acuerdo entre Casa Blanca y Cámara de Representantes para subirlo a voto; eso es lo que estábamos esperando", dijo este lunes la funcionaria mexicana.

"Es una semana importante por el proceso de desafuero que se tiene (contra Trump)", remató ante medios de comunicación.


Según la agencia de noticia Reuters, asesores del Congreso de los Estados Unidos e industriales, dijeron que se envió un acuerdo propuesto a la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, quien tomará la decisión final sobre cuándo someter a votación el nuevo pacto comercial con México y Canadá.

"Estamos estudiando la propuesta", dijo a la agencia Reuters un asesor demócrata de alto rango, quien agregó que hasta la tarde de ayer, no había un acuerdo para anunciar.

El acuerdo debe ser aprobado por legisladores en los tres países pero hasta ahora, en Estados Unidos, los demócratas han sido reacios a realizar una votación.

Se espera que en ese afán protagónico de nuestros políticos mexicanos negociadores, no resulten "arrinconados" por los estadouunidenses y sean orillados a firmar un acuerdo comercial trilateral, en un momento de la negociación donde para salvar el "pellejo" político, no puedan dar "marcha atrás" en lo aceptado y firmado.

 

Que se anteponga el interés nacional, al legítimo pero indeseable interés político personal de cada uno de ellos. 

Ni intervencionismo franco y ofensivo; ni "colaboracionismo" disfrazado de  "manita de puerco" para ceder ....en el último momento.


hch
 

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