Sicilia: En manos de AMLO, crear una política contra la violencia

Redacción MX Político.- La Cuarta Transformación está “fracasando” en su promesa de enfrentar las causas principales de la inseguridad y la violencia, pues ha preferido atender casos emblemáticos, a los que se destinan todos los recursos del Estado, mientras que a la mayoría de las víctimas se les revictimiza, se les niega el derecho a la verdad y a la justicia. “Prefieren dar mayor justicia a algunos casos; nosotros queremos el mínimo indispensable de justicia a todas las víctimas”, dice Javier Sicilia a Proceso.

No sólo la política de seguridad del presidente Andrés Manuel López Obrador “está fracasando”, agrega Sicilia. Desde el principio, “cuando ganó la elección, nos reunimos, ya como presidente electo, en septiembre de 2018. Dijo que haría de la agenda de las víctimas su agenda y sin embargo, meses después decidió traicionar su promesa, su compromiso. Ahora vemos que este gobierno es igual, o tal vez, peor que los anteriores”.

En vísperas de que se inicie la Caminata por la Verdad, la Justicia y la Paz, a la que convocó hace unas semanas, luego del asesinato de varios integrantes de la familia LeBarón, el poeta asegura que al gobierno de López Obrador “le urge que se resuelva Ayotzinapa, quiere ver cuanto antes resultados, porque quiere pasar a la historia y ese caso le queda para ello. Mientras tanto, las víctimas se multiplican, se siguen acumulando, el horror aumenta y 2019, primer año de este gobierno, ha sido el más sangriento de la historia.

“Todo porque no existe una política de Estado, porque no quieren combatir las redes de complicidad que permanecen en el Estado mexicano, que lo han capturado. Y no quiere escuchar el presidente, no quiere escuchar a las víctimas, convierte el asunto en un tema de seguridad”, dijo en entrevista con Apro.

–Ya dijo que atenderán a los participantes en la caminata la secretaria de Gobernación y el gabinete de seguridad…

–Sí, pero nosotros no queremos eso. Ya nos reunimos con la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; es una buena persona, pero le dije que la agenda de las víctimas, que es la agenda del país, la rebasa, porque es una agenda a la que se tiene que responder con una política de Estado, y eso sólo lo puede hacer el presidente.

“Desde el inicio no se ha entendido nuestra propuesta. Hemos elaborado documentos con expertos en el tema, no estamos improvisando, no vamos a caminar para recordarle al presidente que nuestros casos están pendientes. Queremos hablar con él para decirle cómo queremos que se implemente la justicia transicional.”

La propuesta de los colectivos

El próximo 28 de marzo se cumplirán nueve años del asesinato del hijo de Javier Sicilia, Juan Francisco, junto con otras seis personas. A nueve años del surgimiento del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad ha habido cambios en el país: hay una Ley de Víctimas, una comisión federal para éstas y comisiones similares en los estados, pero “no se ha terminado de entender” el problema, dice.

“El país se encuentra desde hace 15 años en un periodo extraordinario de violencia y descomposición, de tragedia humanitaria –agrega–. Los números del horror nos lo confirman: 200 mil muertos, 62 mil desaparecidos, feminicidios, corrupción, impunidad… Y aunque el país tiene un sistema de justicia, éste ha sido rebasado o capturado por el crimen organizado. El Ministerio Público no puede investigar ni resolver todos los asesinatos diarios. Según los números del año pasado, en promedio fueron cuatro asesinatos por hora. ¿Quién va a resolver eso? ¿Quién le va a dar justicia a esas víctimas?

“Por eso desde 2011 el movimiento impulsó la creación de una ley que respondiera a ese momento extraordinario, porque no estamos en un momento ordinario, donde el sistema funcione, donde las violaciones a la ley se castiguen, donde haya justicia. No. Estamos frente a un momento en el que el crimen capturó al Estado. Es por eso que decimos que sólo puede funcionar una política de Estado que encabece un presidente. Y en ese sentido Andrés Manuel es la persona idónea: ganó con amplia legitimidad, tenía todo para comenzar a construir los mecanismos que permitieran que el Estado resurgiera escapando a las complicidades criminales.”

Sin embargo esto no ha ocurrido. “López Obrador –afirma– ha implementado una política de combate al crimen que él dice que ataca las causas fundamentales, pero esto no es así. Repartir becas y convertir a los jóvenes en aprendices no resuelve nada. Su política sigue cometiendo el mismo error: son una serie de acciones aisladas que responden a la coyuntura, al caso emblemático. Es política reactiva. Eso no ha funcionado ni funcionará”.

Lo que propone Sicilia –y con él un centenar de colectivos de víctimas, organizaciones civiles, expertos y académicos– es que se construya un sistema de justicia transicional, una estructura que responda a la emergencia nacional en materia de investigación, de identificación de cuerpos, de búsqueda en vida, de verdadera impartición de justicia:

“En ese sistema debe participar la sociedad civil nacional, pero también debe contar con el apoyo de organismos y expertos de otros países, debe ser coordinado por una instancia, una comisión de la verdad, pero en la que se cree un sistema en el que participen todas las secretarías de Estado, que debe tener un presupuesto suficiente, todo el presupuesto. Porque sin éste el programa sería sólo demagogia.”

El sistema tendría que incluir lo que Sicilia llama “la reserva moral”, es decir, el Movimiento por la Paz que él encabeza, los colectivos de víctimas y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, porque al final el problema de la violencia tiene su origen en el sistema económico:

“El gobierno actual sigue en la idea de impulsar proyectos desarrollistas sin importarle el problema ambiental que vive el planeta, tiene su apuesta principal en desarrollar el sur del país, proyecto que ha sido impulsado por los gobiernos de Estados Unidos.

“En la justicia transicional, la comisión de la verdad debería funcionar como el buje de una llanta de bicicleta, mientras que las secretarías de Estado, los gobiernos de los estados, todo el Estado, serían los rayos de la llanta que la hacen girar y entonces se puede avanzar. Porque el problema de la violencia y la delincuencia no sólo es tema de seguridad, no es problema de militares, al contrario: los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña nos enseñaron que los militares en las calles sólo traen más violencia. Andrés Manuel está repitiendo la dosis, aunque vistió de blanco a los militares.

“En el fondo el problema tiene que ver con las redes de complicidad y con los pactos de impunidad que se dan entre gobiernos. El sistema de justicia transicional debería ser capaz de romper esos pactos, pero para ello, el presidente tiene que ser capaz de romper con ellos. Hay gente en su gobierno que también entra en complicidad con los cárteles, siempre haciendo los cálculos políticos. No piensan en el país realmente, porque el país no es en abstracto. México es la gente, somos los mexicanos y hoy la gran mayoría es víctima de la violencia.”

 

jvg

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