Seguridad social y pensiones, los derechos más rezagados en México

Durante la administración de Enrique Peña Nieto el 55.8% de la población carecen de seguridad social, mientras que el 26% de adultos mayores no cuentan con pensión 

Por Vanessa Solis 

Ciudad de México.- En México la protección social está fragmentada y los beneficios que brindan los programas sociales registran un nivel de acceso y calidad desiguales, reveló el informe "Evaluación Estratégica de Protección Social 2018", del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Los beneficios de la seguridad social representan derechos laborales básicos, adquiridos durante cierto tiempo de trabajo, sin embargo en la actualidad es el derecho con más rezago en todo el país. 

De acuerdo con el Coneval, un adulto que trabajó y ahorró para su retiro tiene derecho a 5 mil 564 mensuales en promedio, mientras que uno que trabajó en la informalidad vive con 536 pesos mensuales en promedio. 

Pero el problema no sólo es para los adultos, es aún mayor para las nuevas generaciones ya que los trabajadores que cotizaron antes del 1 de julio de 1997 tendrán acceso a una mejor pensión de beneficio definido, subsidiadas con recursos fiscales. 

Mientras que  los trabajadores que iniciaron su vida laboral posterior a julio de 1997, no tendrán acceso a dichas pensiones y al subsidio, además tendrán que pagar con sus impuestos el creciente gasto pensionario de la generación anterior, de acuerdo con información de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).

Información de Sin Embargo señaló que durante la administración de Enrique Peña Nieto el 55.8% de la población, es decir, 68.4 millones de personas, carecen de seguridad social.

Y aunque existen programas sociales para cubrir ese derecho, existe la fragmentación en la cobertura pues no benefician a toda la población.

La seguridad social se financia principalmente con aportaciones “tripartitas”, explica Coneval en su estudio: trabajador o trabajadora, empleador y gobierno, “sobre todo de los dos primeros”.

Para Coneval, uno de los objetivos principales de los esquemas de seguridad social es ofrecer a las y los trabajadores protección económica y de salud ante la vejez, la discapacidad y la muerte, así como ante la maternidad, enfermedades y accidentes que ocasionen incapacidad temporal para trabajar.

TE PUEDE INTERESAR: Cepal advierte ancianos mexicanos pobres; urge reforma al sistema de pensiones

Pensiones insostenibles 

El crecimiento demográfico y un contexto en el que habrá menos jóvenes trabajando que personas jubilándose hace que el esquema de beneficio definido sea insostenible y pueda representar un riesgo para las finanzas públicas del país,  expone la Consar.

“Los sistemas de beneficio definido, en caso de no estar debidamente fondeados, pueden llegar a comprometer la estabilidad de las finanzas públicas y representar una alta carga fiscal para la generación que se encuentra activa en el mercado laboral”, indica en su análisis Retos del Sistema de Pensiones de Beneficio Definido.

Expone que las pensiones bajo este esquema se fondean con parte de los salarios de los trabajadores que están activos y el monto de la pensión se determina con base en una fórmula establecida por el historial del salario de los trabajadores, el tiempo de cotización y la edad.

“Los esquemas de pensiones de beneficio definido fueron creados en una época donde existía una menor esperanza de vida de la población; sin embargo, el envejecimiento poblacional que se vive en México ha incrementado la tasa de dependencia, la cual se refiere al número de personas de 65 años o más sobre el número de personas en edad de trabajar entre 15 y 64 años”.

Actualmente, 26.0% de las personas mayores de 65 años no tienen algún tipo de pensión o programa de apoyo económico.

LEE: Recomiendan expertos que IMSS debe separar pensiones de servicios médicos

En lo que se refiere a pensiones contributivas, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), en 2016 sólo 31% de las personas mayores de 65 años estaban cubiertas y los deciles más bajos eran los más desprotegidos, es decir, los que presentaban mayor condición de pobreza.

La situación se agudiza en la población indígena donde ocho de cada diez personas nunca han contribuido a la seguridad social, lo que significa que no contarán con una pensión o jubilación contributiva al final de su vida laboral –con las prestaciones sociales que esto implica– y podrían depender solamente de los programas sociales y pensiones no contributivas.

Recibir atención médica sin importar en qué estado del país se encuentre el beneficiado, así como ampliar el seguro de desempleo y garantizar un ingreso mínimo a los mexicanos son algunas de las recomendaciones de la Coneval 

vsv

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto