Hallan filial de Slim en un financiamiento electoral ilícito en Guatemala

América Móvil anunció que estaba auditando a Telgua para dilucidar por qué realizó esos pagos a las empresas de Sinibaldi.

Louisa Reynolds

GUATEMALA, Guat. (proceso).- Telecomunicaciones de Guatemala (Telgua), filial de América Móvil en Guatemala, fue acusada de pagar sobornos por 2 millones de dólares al entonces ministro de Comunicaciones Alejandro Sinibaldi durante la campaña electoral de 2011, para que la empresa fuera favorecida por el nuevo gobierno en una añeja disputa con Tigo, una empresa de telecomunicaciones rival.

El involucramiento de Telgua en el llamado Caso Corrupción y Construcción salió a luz durante una investigación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG, creada por la ONU para desmantelar grupos de crimen organizado en el país), en la cual se ­hallaron documentos en las propiedades de Sinibaldi que evidenciaban los pagos realizados por la compañía telefónica a seis empresas fachada creadas por el exministro y sus allegados.

Esas empresas nacieron para lavar el dinero que el exfuncionario cobró a compañías constructoras proveedoras del Estado y captar recursos para la campaña electoral del Partido Patriota (PP).

A raíz de estos hallazgos, la CICIG y el Ministerio Público (MP) citaron al ­exgerente de Telgua Julio Carlos Porras Zadik, quien decidió colaborar con las autoridades a cambio de la conmutación de una condena de tres años de cárcel, impuesta el 29 de junio de 2016, por financiamiento ­electoral ilícito. La condena fue suspendida y en su lugar se le impuso una multa de 68 mil dólares y el compromiso de pagar la ­construcción de dos salas de ­videoconferencia para el MP y el Organismo Judicial.

Durante la investigación, Porras Zadik admitió haber emitido 12 cheques por un total de 2 millones de dólares a las empresas Inversiones ASA, Arqo Outsourcing de Centroamérica, Impresos Urbanos y Seguridad ASA y Multiservicios Continental, en las que figuraban familiares de Sinibaldi y que fueron creadas para financiar la campaña electoral del PP en 2011. Los pagos fueron ilícitos porque jamás fueron reportados al Tribunal Supremo Electoral como estipula la ley guatemalteca.

El exgerente de Telgua declaró, además, que fue el exasesor del PP Julio Ligorría Carballido, quien le pidió financiamiento para la campaña del partido del expresidente Otto Pérez Molina, con el argumento de que era la agrupación política que lideraba las encuestas, lo cual le aseguraría la resolución a su favor de la disputa con Tigo, tras su victoria electoral.

“De esta forma se evidencia cómo las relaciones del poder político y ­empresarial se influyen y se utilizan mutuamente para el desarrollo de prácticas de competencia comercial malsana para la perversión de los modelos democráticos de elección de funcionarios y de ejercicio de poder del gobierno”, dijo Iván Velásquez, jefe de la CICIG, en conferencia de prensa, el pasado 14 de julio.

Tres días después América Móvil anunció que estaba auditando a Telgua para dilucidar por qué realizó esos pagos a las empresas de Sinibaldi. “Estas aportaciones las permite la ley guatemalteca. Lo que nosotros estamos buscando es saber por qué hicieron estas aportaciones sin observar estas normas y requisitos que establece la ley en Guatemala”, dijo un vocero de América Móvil al periódico local El Economista.

Pérez Molina y Baldetti, con Slim

En agosto de 2011, un mes antes de las elecciones, la prensa guatemalteca publicó una fotografía en la cual aparece el magnate mexicano Carlos Slim, propietario de América Móvil, en el centro, flanqueado por Pérez Molina y Roxana Baldetti, futuros presidente y vicepresidenta de Guatemala.

La fotografía fue tomada durante una reunión que los tres personajes tuvieron en México, la cual, según Porras Zadik, fue orquestada por Ligorría Carballido, quien se encargó de divulgar la imagen en la prensa para enviarle un mensaje a Tigo y demostrar que Telgua sería la empresa favorecida por el nuevo gobierno.

Un mes después de la publicación de la fotografía, Tigo accedió a resolver su disputa comercial con Telgua.

Ligorría, quien tenía una trayectoria de 30 años como consultor ­internacional, experto en administración de crisis y asesor de candidatos presidenciales en América Latina, fue nombrado embajador de Guatemala en Washington tras la victoria electoral del PP y actualmente se encuentra prófugo de la justicia.

Sinibaldi, quien fue uno de los rostros más visibles del gabinete del expresidente Pérez Molina y era el favorito para liderar la campaña presidencial del PP en 2015, tiene orden de captura desde el 11 de junio de 2016 por su involucramiento en otro caso de corrupción, conocido como Cooperacha, en el cual se le acusa de participar en la compra de costosos regalos para Pérez Molina y Baldetti.

Desde su cuenta oficial en Twitter, Sinibaldi ha arremetido contra la CICIG, acusándola de “politizar, mediatizar, juzgar y sentenciar los casos”, y afirma que puede justificar el origen de su patrimonio, pero que sólo lo hará cuando existan “condiciones adecuadas y no de inquisición”.

Cuestionado por la prensa guatemalteca acerca de su reunión con Slim, Pérez Molina –quien guarda prisión preventiva por su implicación en una red de defraudación aduanera conocida como La Línea, entre otros casos de corrupción–, admitió que sostuvo dos reuniones con el magnate mexicano, pero dijo que desconocía la existencia de una disputa comercial entre Telgua y Tigo, y que el tema jamás se mencionó en esas reuniones.

FOTO: SAÚL LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

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