Habrá más intervención operativa de EU en México: analista de WP

La reunión bilateral de ayer, sería el preludio de una mayor presencia operativa en nuestro país, según artículo de Kevin Sieff, corresponsal de The Washington Post para América Latina.

Redacción MX Político.- El reporte que hace el analista y corresponsal para América latina del influyente diario The Washington Post, en su entrega de este jueves, no es nada alentador para quienes anhelan paz, estabilidad y coexistencia pacífica, tanto de este como del otro lado del Río Bravo.

 

Kevin Sieff, hilvana una atrevida pero sustentada hipótesis, en su artículo "Barr's meeting in Mexico could be prelude to greater U.S. involvement against drug cartels" (La reunión de Barr en México, podría ser el preludio de una mayor participación de EU contra cárteles de la droga), que se explica por sí solo.

https://www.washingtonpost.com/world/the_americas/barrs-meeting-in-mexico-could-be-prelude-to-greater-us-involvement-against-drug-cartels/2019/12/05/d08ab23a-161f-11ea-80d6-d0ca7007273f_story.html

Para tal hipótesis, Sieff parte de  tres planteamientos del fenómeno social que es y ha sido la complicada relación bilateral México-Estados Unidos, a lo largo de la historia, enmarcándola en su contexto actual.

1).- Dice que en las últiimas décadas, los gobiernos de ambas naciones supieron construir una relación de auténtica cooperación para preservar cierta estabilidad en la zona. El artículo es claro y directo: "Por décadas, Estados Unidos ha trabajado con México para combatir a las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico. Estados Unidos incluso ha cooperado para el desarrollo de la estructura del aparato de seguridad de México", señala el trabajo de Sieff.

No  obstante, con Trump y López Obrador, esta dinámica de cooperación es hoy más complicada que nunca, sostiene el periodista estadounidense.

Por mucho tiempo e incluso en la actualidad, el presidente mexicano López Obrador manifestó su rotundoi rechazo a una estrategia de seguridad que implique una mayor militarización  de México. De hecho, actualmente promueve una estrategia que no signifique el uso de la fuerza pública deliberada, para no caer en riesgos de hacer un uso excesivo o errático de la misma con la población civil.  A cambio ofrece a los mexicanos -para combatir el flagelo de la violencia y la impunidad- una serie de programas sociales  para disuadir a los ciudadanos de unirse al crimen organizado. Esto no corresponde a las formalidades con las que el presidente Donald Trump y su gobierno enfrentan el problema. A lo que podemos agregar, que tampoco esta respuesta al problema de parte del gobierno mexicano,  termina de convencer ni de entenderse en muchos sectores del gobierno estadounidense. Ha habido críticas de senadores y altos funcionarios de la administración Trump, a la política de los "Abrazos y no balazos" de AMLO.

De igual y forma y en contraste, "Donald Trump ha estado hablando sobre el papel de Estados Unidos en la lucha contra los cárteles desde que asumió el cargo en 2016. Una semana después de tomar protesta, el magnate le dijo al entonces presidente Enrique Peña Nieto: Tienes algunos hombres bastante duros en México con los que puedes necesitar ayuda y estamos dispuestos a ayudarte con esa gran liga", sostiene Kevin Sieff en su análisis.

 

2).- Kevin Sieff sostiene que el Fiscal estadounidense llegó a México más de una semana después que el presidente Donald Trump revelara en una entrevista su plan de designar a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés).

La reunión entre el Fiscal General de los Estados Unidos, William P. Barr, y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, estuvo marcada con cierta tensión, al abordar  al más alto nivel un tema que generó desacuerdo en México y entre ambas naciones. ¿Deberían designarse los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas?

Después de la reunión del jueves, ambas partes minimizaron la disputa sobre la designación terrorista, lo que podría tener implicaciones para la participación de la seguridad de Estados Unidos en México, dice el artículo.

"Buena reunión con el fiscal general de Estados Unidos, William Barr. Como abogado comprende que nuestra Constitución nos obliga a ceñirnos a los principios de cooperación para el desarrollo y a la no intervención en política exterior. De este modo siempre podremos trabajar juntos", manifestó después López Obrador por medio de su cuenta de Twitter:

 

 

 

 


En Estados Unidos, país emblemático de la cultura de la planeación y  el orden, nada es casual ni sucede por generación espontánea, sobre todo tratándose de asuntos neurálgicos para la defensa de sus intereses como estado.

Si el vecino país no ha sido claro sobre cómo una designación de terrorismo cambiaría su trabajo actual con México, es porque espera una reacción de parte del gobierno mexicano, para tener argumentos y dar el siguiente paso... está esperando a "que México mueva su caballo, para empezar a comerle los alfiles".

Ahora bien, si el gobierno mexicano "se hace de la boca chiquita y dice que él no come de esas cosas" (declaración de organizaciones terroristas a los cárteles mexicanos), hay muchos puntos "donde puede cerrar la pinza Estados Unidos".

Cabe resaltar que está pendiente de manera simultánea, la ratificación de un acuerdo de libre comercio, por un lado, así como la amenaza de incrementar el cobro de aranceles a importaciones de origen mexicano, por otro.

No es una sóla jugada la que tiene en mente la delegación estadounidense en este juego perverso, añadiría el suscrito desde un modesto punto de vista.

Y como un tercer planteamiento, desprendido del análisis de Kevin Sieff, aparecido ayer jueves en el The Washington Post.

 

3).- El papel de Estados Unidos en la lucha contra los cárteles mexicanos resurgió en noviembre cuando  mujeres y niños estadounidenses, miembros de las familias LeBarón y Langford, fueron acribillados y calcinados cobardemente en Bavispe, Sonora.

Desde ese momento, los familiares de las víctimas han expresado las debilidades en la política de seguridad de López Obrador y la posibilidad de que Estados Unidos aumente su cooperación.

Las autoridades mexicanas han realizado tres arrestos por este caso e invitó al Buró Federal de Investigaciones (FBI) estadounidense a ayudar en la investigación.

La familia de las víctimas insiste en que se trató de un ataque directo contra la comunidad, mientras que el gobierno sostiene que se trató de un error.

Expertos sostienen que si Estados Unidos sigue adelante con la designación terrorista, López Obrador probablemente tendrá que aceptar una mayor participación de Estados Unidos en los asuntos de seguridad de México.

Como un socio comercial de importancia, Estados Unidos tiene una influencia significativa en la relación bilateral con México en materia de seguridad.

Actualmente, México, Estados Unidos y Canadá se encuentran en las últimas etapas de negociación del T-MEC, pacto que reemplazará al Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

"Incluso si la designación no ocurre, la discusión entre Barr y el gobierno mexicano aún conducirá a mayores niveles de militarización, y ese es el enfoque que Andrés Manuel no quería", dijo Guadalupe Correa-Cabrera, profesora de George Mason University y experta en temas de seguridad en México.

"Lo que podría suceder es que dirá: 'Sí, la Iniciativa Mérida ha terminado, pero se lanza un nuevo plan o iniciativa con un nombre estadounidense'", agregó.

Por su parte, señala Sieff en su análisis, Hugo Rodríguez, subsecretario adjunto de Estado de EU, para Centroamérica, comentó en una rueda de prensa el pasado miércoles "Lo que estamos buscando hacer es poner al servicio del Gobierno de México todas y cada una de las herramientas que tenemos a nuestra disposición para cooperar en el desafío de seguridad compartida que plantean las organizaciones de narcotraficantes". 

Señales más claras de lo que viene no puede haber.

 

De cara a la Reunión Bilateral:

A principios de esta semana, antes de la reunión con Barr, López Obrador dijo que estaría dispuesto a detener el flujo de dinero y armas de los Estados Unidos que fortalece a los cárteles de droga.

"Dos temas que deben discutirse son la introducción de armas y dólares y por supuesto, drogas", dijo López Obrador durante su conferencia de prensa matutina el miércoles. "Debe haber cooperación en esos temas".

Sin embargo, el presidente mexicano hizo una señal de lo que no permitiría al mencionar la Operación Rápido y Furioso, que consistió en la venta deliberada de armas a compradores ilegales, con el supuesto objetivo (pretexto comercial) de rastrear el armamento que llegaría a los líderes de las organizaciones criminales en México para arrestarlos.

"Fue una violación flagrante de nuestra soberanía", comentó López Obrador al respecto.


Por medio de un comunicado, el Gobierno de México dijo que ambos países "acordaron fortalecer el Grupo de Seguridad de Alto Nivel Estados Unidos-México, integrado el 27 de agosto, con el objetivo de combatir el crimen organizado y el crimen que opera a través de las fronteras".

 

Por último Kevin Sieff, reseña un razonamiento de Falko Ernst, analista senior del International Crisis Group, quien dijo que "muchos mexicanos están preocupados por una intensificación de los esfuerzos de las autoridades en la lucha contra el narcotráfico. En la última década, dicho enfoque ha llevado a la división de grupos armados y un aumento de la violencia"... "El riesgo es que podríamos profundizar en una falsa comprensión del conflicto y tomar medidas equivocadas para enfrentarlo", dijo.

"Trump parece creer que existe una amenaza claramente delimitada que podría eliminarse por medios militares, pero de hecho hay una amenaza altamente fragmentada cuyos límites con el Estado son muy porosos", manifestó Ernst.

(Con información de The Washington Post)


hch
 

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