Fertinal quedó fuera del radar

02/08/2020 - 18:00

Redacción, MX Político.-  Hasta el momento, ni la Fiscalía General de la República (FGR) ni el presidente Andrés Manuel López Obrador han expresado interés en que Emilio Lozoya Austin revele los detalles de la adquisición de Grupo Fertinal, la última operación de su gestión al frente de Pemex y que implicó al primer círculo del expresidente Enrique Peña Nieto, así como al multimillonario Ricardo Salinas Pliego y su socio, Fabio Massimo Covarrubias Piffer.

 

La compra de Fertinal costó 635 millones de dólares a Pemex, equivalentes a tres aviones presidenciales. Este monto contempló la compra de acciones con un sobreprecio de 193 millones de dólares y el reembolso de 406 millones de dólares en créditos que la empresa debía a dos compañías de Salinas Pliego, los cuales incluían un dividendo de 50 millones de dólares, decretado dos meses antes de la compra, cuando aquella firma estaba en quiebra y no tenía fondos.

 

Pese a que la Auditoría Superior de la Federación, Pemex, la FGR, la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Unidad de Inteligencia Financiera han investigado el caso, detectado irregularidades e incluso acreditado actos de corrupción, el tema de Fertinal no destaca entre las prioridades de la Cuarta Transformación en el contexto de la extradición de Lozoya.

 

Todo lo contrario: en reiteradas ocasiones la administración se ha negado a entregar documentos sobre la compra de Fertinal, solicitados mediante la Plataforma Nacional de Transparencia.

 

Apenas el pasado 2 de julio Proceso recibió una resolución del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), la cual confirmaba que la Unidad de Responsabilidad en Pemex –que depende de la SFP– reservó los expedientes de investigación que derivaron en las inhabilitaciones y multas multimillonarias contra Édgar Torres Garrido, amigo y exasesor de Lozoya en Pemex.

 

Proceso había solicitado estos expedientes para incluirlos entre las decenas de evidencias que presentó ante la demanda por “daño moral” que Salinas Pliego y Banco Azteca interpusieron contra este semanario y tres de sus integrantes en septiembre de 2019.

 

Los abogados del magnate y su banco interpusieron la demanda como reacción a un reportaje que acreditó que, mediante las sociedades de papel NPK Holding AB y Base Rock, BVBA –incorporadas en Bélgica y Suecia, respectivamente– Salinas Pliego controlaba 29% de las acciones de Grupo Fertinal en el momento de su venta a Pemex, en diciembre de 2015.

 

La investigación también resaltó que el magnate tenía en prenda todas las demás acciones de Fertinal –que pertenecían formalmente a Covarrubias– en un fideicomiso de Banco Azteca; sus abogados manejaban las cuentas bancarias de la empresa y sus filiales, así como el consejo de administración de la empresa, y dos de sus firmas –Banco Azteca y Arrendadora Internacional Azteca– eran acreedoras de Fertinal.

 

Además, en los últimos meses Pemex reservó durante cinco años la información sobre la adquisición de la empresa, mientras que Nafin y Bancomext se negaron en ocho ocasiones a entregar información sobre los créditos otorgados para comprar Fertinal mediante una serie de amparos contra órdenes del Inai.

 

Estos créditos, suscritos con Nafin, Bancomext y Banco Azteca, resultaron clave en el caso Fertinal, pues sin ellos Pemex Fertilizantes no hubiera tenido los recursos para la compra; sin embargo, en su denuncia de marzo del año pasado, Pemex sostuvo que la empresa estaba “en quiebra” y que por lo tanto “no era sujeto de crédito”, situación que los bancos de desarrollo conocían de antemano.

 

Para autorizar el crédito Nafin aprobó una “excepción normativa” –pues se supone que no puede otorgar préstamo para refinanciar pasivos o comprar acciones– y obligó a Pemex a hacerse garante del préstamo, pues el plan de negocios ya adelantaba que la adquisición de la empresa era insostenible.

 

Banco Azteca resultó ganador: con la seguridad de que Pemex pagaría, prestó dinero para reembolsar créditos que Fertinal debía pagar a la brevedad a empresas de Grupo Salinas y no tenía recursos para hacerlo. En otras palabras: transformó créditos incobrables en deuda pública, que la sociedad mexicana pagará durante la próxima década.

 

Testigo silencioso

 

La FGR le imputa a Lozoya diversos delitos derivados de los casos Odebrecht y Agronitrogenados; en las audiencias que se llevaron a cabo a puerta cerrada la semana pasada, la Fiscalía señaló los supuestos sobornos millonarios que cobró el exdirector de Pemex a cambio de sus favores.

 

Él se declaró inocente de todos los cargos y reiteró su disposición a colaborar con las autoridades mediante un “criterio de oportunidad”; prometió que sus pruebas desnudarían a las “altas autoridades del Estado” en tiempos de Peña Nieto.

 

Según las filtraciones publicadas hasta el momento en la prensa, el tema Fertinal no forma parte de la información que Lozoya ofreció al gobierno federal cuando negoció las condiciones de su extradición. El exfuncionario ha obtenido un trato de favor, pues no ha pisado la cárcel en México y ha logrado seguir su proceso en libertad condicional, con un brazalete electrónico, a pesar de que estuvo prófugo de la justicia nueve meses, escondido en un fraccionamiento exclusivo de Málaga.

 

En sus conferencias matutinas de la semana pasada López Obrador señaló que la colaboración de Lozoya le da derecho a gozar de “ciertas consideraciones” por parte de las autoridades. El mandatario pidió a la sociedad que concentre su atención en las confesiones del exdirector de Pemex respecto a los pagos de Odebrecht a las campañas electorales del PRI y a los presuntos sobornos pagados a legisladores –hizo énfasis en el PAN– a cambio de su aprobación de la reforma energética.

 

El interés del mandatario se enfoca en temas partidistas; no se ha indicado que Lozoya colaborará con las autoridades sobre otros sonados casos de corrupción –como el de Fertinal o el de la constructora española OHL, por ejemplo– de los cuales el exfuncionario conoce cada detalle, pues jugó un papel central en ellos.

 

 

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