20/02/2020 - 15:00

Redacción MX Político.- El gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, acusó a “las hermanas” de Miroslava Breach Velducea de mentir, pues negó que supiera de las amenazas que la periodista asesinada en 2017 había recibido. Sin embargo, existen pruebas que muestran que sí sabía.

Las evidencias que lo documentan son: una conferencia de prensa dada por el propio Corral Jurado el 23 de marzo de 2017, día del asesinato de Miroslava, donde mencionó que sabía de las amenazas; así como una captura de pantalla de Miroslava donde informa a una colega que habló con el mandatario panista para pedirle que interviniera contra un funcionario de su partido que la amenazaba.

También están algunos testimonios reunidos en la investigación que señalan que ella informó consistentemente desde el primer día; además de las constancias que existen de que la propia Miroslava Breach dijo ante funcionarios públicos estatales y federales sobre su situación y mencionó en una columna a uno de los políticos que la presionaba.

El acoso lo comenzó a sufrir desde el 4 de marzo de 2016 cuando destapó -junto con la corresponsal de Proceso, Patricia Mayorga- la colusión de partidos políticos con narcotraficantes en 12 municipios serranos, donde familias criminales designaron a candidatos a presidentes municipales, como era el caso de Chínipas con la familia de Los Salazar, facción del Cártel de Sinaloa, que tenía un familiar inscrito entre los candidatos del PRI.

Ayer, al ser cuestionado por la prensa sobre los testimonios dados el primer día del juicio por los testigos con identidad reservada, “Silver” y “Uno”, el gobernador panista señaló directamente a las hermanas de Miroslava, dio a conocer Apro.

“Me puede (sic) cuando usan estos casos para el golpeteo político y no para la justicia, ellas mienten, mienten con todas sus letras”.

También defendió a los políticos panistas a los que -según declararon- Miroslava identificaba como “los mensajeros del narco”, refiriéndose a Hugo Schultz, expresidente municipal de Chínipas; José Luis Luévano, expresidente estatal del PAN y exsecretario particular de Corral, y Alfredo Piñera, exvocero del PAN estatal, implicados en la llamada donde le pedían que revelara sus fuentes de información sobre los “narcocandidatos”, audio que fue entregado a la gente del grupo de Los Salazar, al que se acusa de su asesinato.

Ayer, las familias Breach Velducea no quiso declarar nada sobre las expresiones del gobernador, una familiar únicamente comentó que ellas sólo dijeron lo que escuchaban decir a Miroslava.

Por su parte, Balbina Flores, representante en México de la organización Reporteros Sin Fronteras que acompaña durante el juicio a los hermanos de la víctima, dijo que la familia Breach Velducea tiene derecho a hablar, como víctimas, y que el señalamiento a los políticos implicados en el asesinato desde el inicio de la investigación ha sido mencionado por varios testigos, como también siempre se ha dicho que ella le pidió ayuda a Corral, pues eran cercanos.

“(Las hermanas) han sido respetuosas con el gobernador y en ese comentario la actitud del gobernador no ha sido respetuosa”, dijo en entrevista.

La organización que representa, junto con Propuesta Cívica, es una de las que apoyó que el caso pasara del fuero común -donde a la familia no se le reconocía como víctima- al fuero federal, lo que disgustó al gobernador.

“Ya le dije a Corral”

La investigación #ProyectoMiroslava, publicada en septiembre pasado en el sitio www.proyectomiroslava.org, como iniciativa de una alianza entre periodistas mexicanos y extranjeros para investigar el crimen, dio cuenta de que Miroslava sí hizo públicas sus amenazas, y de que funcionarios públicos lo sabían. Estas son algunas:

Conferencia de Corral

El mismo 23 de marzo de 2017 en que asesinaron a Miroslava Breach, el gobernador Corral admitió en una conferencia de prensa -que sigue en el Facebook del gobierno del Estado- que ella le había informado de sus amenazas, pero dijo erróneamente que fue dos años antes, en 2015, cuando se sabe que fue en 2016, a partir del reportaje publicado en marzo de ese año sobre los candidatos a presidentes municipales impuestos por grupos del narcotráfico, como el de Chínipas.

Aunque se le preguntó, no quiso mencionar quién era la fuente de la amenaza; en la investigación del asesinato tampoco fue citado a declarar al respecto por la fiscalía del estado o la federal.

“Hace dos años me mostró mucha preocupación por mensajes de amenazas que se le estaban haciendo llegar por motivos de la publicación de reportajes que todos conocemos que ella publicó junto con otra compañera periodista de Chihuahua y que frontalmente tocaron estructuras del crimen organizado […] Ahora como gobernador […] nunca me comentó Miros que tuviera una amenaza, una advertencia”, dijo el mandatario el día del asesinato.

Corral, incluso, escribió una columna sobre el tema, publicada en marzo de 2016 en El Universal, en cuyo último párrafo menciona la valentía de las periodistas Breach y Patricia Mayorga por publicar de los candidatos del narcotráfico.

El mandatario panista informó que la principal línea de investigación sería su trabajo periodístico acumulado.

“Miroslava denunció frontalmente a bandas del crimen organizado, como actos de corrupción en el estado de Chihuahua, y ese trabajo es por ahora nuestra principal línea de investigación”.

 

jvg