22/02/2020 - 12:00

Redacción MX Político.- Gladis Giovana “N” y Mario Alberto “N” ya se encuentran internados en reclusorios de la Ciudad de México, en zonas restringidas y bajo vigilancia personal. Ambos fueron detenidos el pasado miércoles 19, acusados de los delitos de secuestro agravado y feminicidio de la niña Fátima Cecilia “N”.

A las 14:50 de este viernes, la camioneta blanca en la que fue trasladada Gladis Giovana ingresó al Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla, en la alcaldía Iztapalapa. Diez minutos después, a las 15 horas, el vehículo en el que fue llevado Mario Alberto entró al Reclusorio Preventivo Varonil Oriente.

La Subsecretaría del Sistema Penitenciario informó que ambos fueron ubicados en “zonas de acceso y tránsito restringido, con video vigilancia y monitoreo de custodia de vista, a cargo de un elemento de seguridad”.

En una tarjeta informativa agregó que se tomaron las medidas de seguridad correspondientes y se estableció una bitácora de registro para el control de visitantes, igual que en todos los casos.

En esos reclusorios permanecerán los detenidos en espera de que sean llamados por un juez de control para presentarse a la audiencia inicial. Se tiene previsto que eso ocurra este sábado 22, aunque podría ser de carácter privado, debido a que la víctima del caso era menor de edad.

Previo a ser ingresados a las respectivas prisiones, Giovana y Mario fueron revisados por el médico legista en la Fiscalía AntiSecuestros (FAS), ubicada en la alcaldía Azcapotzalco. Al paso de las camionetas en las cercanías del lugar, hubo gente que les gritaba insultos y exigía hasta “pena de muerte” para los presuntos responsables del asesinato de Fátima.

Lo mismo ocurrió afuera de los reclusorios, donde se reunieron vecinos para ver pasar el vehículo donde iba la mujer que se llevó a Fátima de la escuela el pasado martes 11, la última vez que fue vista antes de que su cadáver –con golpes y signos de violencia sexual– fuera hallado dentro de una bolsa en Tláhuac, reportó Apro.

En la puerta del Reclusorio Oriente se congregaron algunas personas, en su mayoría mujeres, en demanda de justicia para Fátima, pero también para todas las mujeres víctimas de violencia.

En el centro femenil, Angélica Urbina, quien se identificó como la abogada de Giovana “N”, pidió que la detenida tuviera un juicio apegado al debido proceso, y subrayó que ésta “fue también víctima” de su pareja sentimental.

Más tarde acusó que el bufete de abogados al que pertenece y que haría la defensa de la mujer de manera gratuita ya había recibido amenazas, por lo que anunció que dejaba el caso.

 

jvg