Simulación a la democracia: Amlo y la Conago / En opinión de General Gallardo

Redacción MXPolítico.- Días pasados López Obrador celebró una comida en Palacio Nacional junto con la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, gobernadores y su gabinete.

Apuntó “Reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando juntos, con democracia y respeto a la pluralidad, por el bien del pueblo y de nuestra gran nación”.

La reunión se llevó a cabo posterior a la reunión entre la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y el Gobierno Federal, en la que acordaron anteponer la neutralidad política y trabajar de la mano para fortalecer la Estrategia Nacional de Seguridad Pública.

Luego los gobernadores panistas, segunda fuerza de oposición, se reunieron con la Comisión Permanente de su partido en la que se definió una contrapropuesta al Gobierno para corregir las fallas en la estrategia de seguridad y del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, y hacer viable la gratuidad de sus servicios en todos los niveles de atención.

En el encuentro, los panistas acordaron por unanimidad y de manera irreductible garantizar servicios de salud gratuitos en las entidades gobernadas por ese partido, además de hacerlo mediante mejoras al nuevo instituto.

Así las cosas, la 4t borda sobre ilegalidades, ocurrencias y simulaciones, es decir, utiliza los principios de la democracia para otros fines, para asuntos y compromisos tramados a espalda de la sociedad, por ello, todo resultado es adversos: seguridad salud, economía, migración, campo, etc.

Ejemplo, la Conago por una parte, es una organización inconstitucional creada exprofeso por la clase política para suplantar las funciones constitucionales adscritas al Senado de la República, se supone un espacio de debate y discusión de lo que atañe al pacto federal; por la otra, las políticas de seguridad y ahora de salud creando el seguro de bienestar, son un adefesio impuesto por Estados Unidos (EU) a través de la Iniciativa Mérida y de pactos como se apunta, a espaldas de la sociedad, fisuras por donde EU puede intervenir en los asuntos internos de México, aceptado y auspiciado por el legislativo, por el ejecutivo y por el judicial, solapado y protegido por la clase política, la oligarquía, el ejército y tolerado por todos los mexicanos.

La implantación de los acuerdos de la Conago y de políticas sociales desde la 4t, tienden a socavar la organización política federal del Estado mexicano, a fin de establecer una nueva territorialidad para facilitar a las transnacionales la extracción y apropiación de los recursos naturales acorde a las reformas estructurales que se han impulsaron antaño, por todos los gobiernos de cualquiera extracción partidista, pues son lo mismo.

Ha habido varios intentos por darle soporto constitucional a la Conago, una de las iniciativas la hizo el PAN en 2013, para reformar los artículos 73 y 120 c., publicada en la Gaceta Parlamentaria, 3859-V. Así mismo, se insiste en la conveniencia de implementar megaproyectos para alcanzar crecimiento y desarrollo, de establecer la estrategia de seguridad, militarizando, como una solución al problema de inseguridad en México.

Apuntaba en entregas anteriores, ante la grave situación de inseguridad que vive nuestro país, ante el colapso del Estado, es necesario apelar a una PLANEACIÓN ESTRATÉGICA NACIONAL, que incluya la reestructuración del Estado, la creación de nuevos mecanismos para llegar al poder, el fortalecimiento del orden institucional, y romper rituales y parámetros que simbolizan a un Estado autoritario. ¡Nada se ha hecho desde la 4t!

Uno de estos rituales y parámetros que simbolizan a un Estado autoritario en México, es la pretensión y prácticas arraigadas de la clase política nacional para improvisar soluciones ligeras a problemas sociales profundos, e inventar con gran frivolidad instituciones inexistentes y sin sustento constitucional, como lo es la Conferencia Nacional de Gobernadores, es por ello que debe desaparecer del mapa político.

La abrogación de esta clase de instituciones y prácticas, forma parte de la metodología para regresar al Estado la potestad de ejercer la violencia legítima dentro de su territorio, y establecer un auténtico estado de derechos, sentado en una república, federal, democrática, representativa y laica; un gobierno de leyes no un gobierno de hombres. (Art. 40)

Sin embargo, como estudioso de la Ciencia Política, concluyo, que ningún pacto, ni asociación, ni arreglos consensuados entre partidos políticos, ni entre gobernadores y la oligarquía pueden estar por encima de la Constitución. Sin embargo, la 4t acuña un nuevo paradigma: acuerdo mata estatuto, ley y Constitución.

La garantía de la paz y el orden radica en el respeto irrestricto al orden constitucional.

 

Autor:  General Gallardo 

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