Rodríguez Borgio - EPN - Juan Collado / En opinión de Francisco Rodríguez

Un personaje clave en el caso Juan Collado es el queretano Javier Rodríguez Borgio, quien inició sus actividades empresariales -delincuenciales como practicante del huachicoleo de combustibles, mismos que vendía a través de su Grupo Gasolinero Mexicano, junto con su socio Amado Yáñez Osuna el que les dio un gran flujo de billetes, con los que adquirieron Caja Libertad “porque Big Bola, la cadena de casinos, les quedó chica para tanto cash”.

Adquirieron esa institución originalmente en manos de José Antonio Rico, por 800 millones de pesos. Una cantidad insignificante si se considera que Caja Libertad tiene un millón y medio de cuentahabientes y –ante la nula o cuando menos muy deficiente vigilancia de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores-- una capacidad casi infinita para el blanqueo de capitales.

Fue precisamente la sociedad Rodríguez Borgio - Yáñez la que, en el primer trimestre de 2014 puso a la para entonces ya llamada Libertad Servicios Financieros bajo la lupa de la opinión pública. Se hablaba entonces de que servía para que esta fuese una gigantesca lavandería de recursos negros.

No obstante las evidencias, un pupilo de Luis Videgaray y de José Antonio Meade, Jaime González Aguadé, a la sazón presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores salió al quite, en franca complicidad o, lo más probable, siguiendo instrucciones de Enrique Peña Nieto: “Libertad Servicios Financieros no está contaminada por presuntos vínculos con prácticas de lavado de dinero, como se mencionó en algunos medios de comunicación”, dijo en rueda de prensa quien en el medio es más conocido por poseer el directorio más completo de call girls en Europa y Estados Unidos, que por sus dotes de financiero.

Y ante el escándalo, Martín Díaz --uno de los muchos sobrinos de Paco Gil Díaz metidos en actividades político - delincuenciales-- fue echado de Caja Libertad, aunque en los boletines se hablara de renuncia.

Rodríguez Borgio, por su parte, huyó a España. Y allá fue captado en una troupé de quien entonces actuaba como esposa de Enrique Peña Nieto, Angélica La Gaviota Rivera. Lo que evidenciaba su cercanía casi casi familiar con quienes entonces eran nuestros mantenidos en Los Pinos.

EPN le perdonó 600 millones de pesos que debía al SAT

Esa cercanía con los rapaces toluquitas le permitió a Javier Rodríguez Borgio quedarle a deber al Servicio de Administración Tributaria casi 600 millones de pesos de sus casinos Big Bola.

Y aunque el SAT le fincó un crédito fiscal de 591 millones de pesos a la empresa dueña de los casinos Big Bola, propiedad de los hermanos Javier y Óscar Rodríguez Borgio, este se hizo el desentendido y no'más no pagó.

Esos créditos le fueron condonados, como lo fueron los de muchos otros empresarios con negocios o sociedades en los que participaba o aún participa Peña Nieto.

Rodríguez Borgio, se ha detallado en los medios, ha incurrió en incumplimientos fiscales por nueve conceptos distintos durante el ejercicio de 2014. El crédito fiscal original contra Big Bola era por 144.5 millones de pesos, pero con actualizaciones, recargos y multas quedó fijado en 591 millones, según el mandamiento de ejecución que el SAT le notificó.

Pero esta millonaria deuda con el gobierno mexicano no le impidió nunca que disfrutara de enormes lujos y viajes alrededor del mundo, habida cuenta que presumía en redes sociales fotografías con su pareja, la Miss Venezuela Earth 2017, Ninoska Vásquez, en exclusivos destinos y lugares.

 

Tenía la protección de EPN.

 

¿Tendrá ahora la de AMLO?

 

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