Oportunismo Político / En la opinión de Gerardo Lavalle

27/03/2020 - 21:47

Redacción MX Político.- Cuando el país se debate para frenar la epidemia de coronavirus y el número de muertos y contagiados aumenta exponencialmente, el secretario de Comunicaciones informó el dictamen final del accidente ocurrido el 24 de diciembre del año 2018 y en el que murieron la gobernadora Martha Erika Alonso y su esposo el ex gobernador Rafael Moreno Valle.

Oportunismo político sin precedente.

Porque el dictamen lo tenían desde hace días o por lo menos eso se supone y estaban aguardando la oportunidad que se brindara a fin de que pasara de noche y nadie más pudiera estar reclamando.

Sin duda una estrategia malévola en materia informativa.

Porque a quién le importa en este momento saber si el accidente fue provocado o sí fue de falla mecánica.

Ante la caída de la popularidad presidencial y de la poca atención que se presta a otros temas que no sean el coronavirus, sacan de la chistera un tema que ha sido exigido durante los últimos quince meses al cual no se le había dado ninguna respuesta sino largas y más largas.

Desde que se conoció el accidente se dieron tiempos para que la investigación se realizará y llegará a su fin: se habló de 6 meses y después se amplió el plazo nueve, más tarde un año y se dejó sin nueva fecha para conocer los resultados.

Ahora que la epidemia está pegando fuerte a nuestro país y que los resultados para contenerla han sido infructuosos, se da a conocer el informe en el que participaron, según el secretario de Comunicaciones y Transportes Javier Jiménez Espriú, quienes fabricaron, operaron y aportaron las piezas que tenía el helicóptero que cayó el 24 de diciembre del 2018.

Decir que se está informando con oportunidad es simplemente una mentira.

A lo largo del año pasado y en lo que va de este el Partido Acción Nacional y los familiares de Martha Erika Alonso exigieron apresurar el informe para saber a ciencia cierta lo que había pasado. Los reclamos no fueron escuchados simplemente oídos y archivados para mejor momento.

Cuando los datos reales, no los otros, sobre los efectos de la pandemia ponen en alerta no a la autoridad sino a los ciudadanos, se decidió hacer público el informe sobre el accidente.

Por supuesto que no hubo mano negra.

Fueron fallas técnicas que incluso conocía el piloto y el operador del helicóptero, una agencia de taxis aéreos y su taller de mantenimiento. El ingeniero Jiménez Espriú anunció, de entrada, que tanto el operador como su taller serán suspendidos temporalmente y de comprobarse su responsabilidad se retirarán los permisos de operación. Al mismo tiempo dio a conocer que enviará a la Fiscalía General de la República la información para que se abra una carpeta de investigación y finalmente se determine si hay o no delito que perseguir.

Por lo pronto, el gobierno federal encontró el momento preciso para dar a conocer el informe final, justo cuando la cresta de la epidemia del cráneo y coronavirus comienza a escalar. Una forma de que la información pase de noche.

Oportunismo político sin duda alguna.


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