Las próximas inundaciones/ En la opinión de Felipe de Alba

Por Felipe de Alba

 

En el caso de las épocas de lluvia, ciudad de México y su zona metropolitana registran la increíble cantidad de incidencias. Aquí no quiero destacar exclusivamente la cuestión relacionada con la inundación como “fenómeno natural” producida por el “exceso” de lluvias.

 

Más bien se trata de observar este fenómeno de las lluvias por las afectaciones que produce a las vialidades, infraestructura y a las viviendas de los capitalinos y su zona metropolitana.

 

En ese sentido la temporada de lluvias que comienza en mayo y termina en agosto registra diferentes tipos de fenómenos. Hace apenas algunos días veíamos en los medios fotos de unos policías en Tlalpan “destapando” las coladeras que, de otra manera, no eran suficientes para desahogar el flujo pluvial que cayó en demasía sobre la zona. La imagen no tiene nada de desperdicio.

 

La imagen parece decirnos que las instituciones responsables del control de los eventos naturales están rebasadas, cuando se trata de afectaciones a las vías urbanas.

 

Por todo ello, conviene reflexionar porque la representación de las lluvias como fenómeno “natural” está lejos de ser el único aspecto a considerar. Destaquemos aquí algunos elementos de lo que se pretende como análisis de este fenómeno de las lluvias y las afectaciones que produce.

 

El año pasado (2017) en una base de datos elaborada exprofeso registramos un total de 179 fenómenos relacionados con este tipo de estrés hídrico, que ocurrieron en la Ciudad de México y otros municipios metropolitanos.

 

De estos eventos, 144 se localizaron en la Ciudad misma, mientras que las 36 inundaciones restantes tuvieron lugar en principios del Estado de México. Pronto realizaremos un estudio de profundidad al respecto.

 

Estas manifestaciones de eventos hídricos tienen algunos rasgos recurrentes, por la dimensión y la afectación que producen, por sus consecuencias graves o catastróficas.

 

En otros, hay que destacar que según el análisis realizado hasta ahora, se percibió que el perfil socioeconómico de la población afectada por inundaciones o encharcamientos es bastante diferente.

 

Las inundaciones o encharcamientos se producen en áreas con una población con un perfil socioeconómico nada similar. Lo que puede apuntarse en este primer acercamiento analítico es que, en general, no hay ninguna delegación que en el año 2017 no se haya visto afectada por inundaciones o “encharcamientos”, como se le denomina en el discurso oficial y modismo que ha sido adoptado de manera común por la prensa escrita.

 

En la Ciudad de México, el 44.9% de los registros se concentraron en delegaciones tan dispares como Iztapalapa (17 inundaciones), Miguel Hidalgo (21 inundaciones) y Tlalpan (28 inundaciones). A manera de ejemplo, Miguel Hidalgo es la segunda delegación que cuenta con una mayor renta per cápita ($6,950.1, según datos del CONEVAL), mientras que Iztapalapa es la tercera por la cola ($3,189.3).

 

Mucho  puede volcarse sobre el tema, pero hay que esperar que la nueva temporada de lluvias comience para ver las afectaciones urbanas que tendrá en esta ocasión.

 

--

FOTO: LUIS CARBAYO /CUARTOSCURO.COM

 

Felipe de Alba, Doctor en Planeación Urbana, con estancias de investigación en MIT (EEUU) y ENS(Francia). Ha escrito  varios libros y más de 50 artículos en revistas internacionales sobre medio ambiente, recursos naturales y ciudades. Es investigador del CESOP, en la Cámara de Diputados, e investigador SNI 1. 

 

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

 

izas

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto