Estado Rebasado por los Carteles y Mafias / En opinión de Lilia Arellano

29/06/2020 - 17:58

EL CASTILLO


Redacción MX Político.- Una balacera como la registrada sobre una de las avenidas más importantes de la capital de la República no puede pasar como una nota más, requiere, por su gravedad, un análisis profundo en el cual sobresalgan todas y cada una de las irresponsabilidades del gobierno y la incapacidad mostrada para combatir eficazmente a la delincuencia organizada. La falta de estrategia y de personal al frente verdadera y realmente especializado en seguridad, ha permitido la ampliación y el dominio de muchos territorios hasta llegar al mero centro, al corazón de México. El temor llegado al extremo del terror para quienes habitan en una de las zonas residenciales más renombradas, en donde se encuentran grandes mansiones de empresarios y políticos de alto nivel, por lo tanto ha sido esta percepción, basada en hechos, lo primero a atacar, se requirió disminuir el impacto, estuvo presente desde las primeras horas, las posteriores al atentado, intentar se recobrara la tranquilidad en esa zona por el significado que tiene para quienes habitan en la Ciudad de México en otras colonias como Polanco, lugar recientemente testigo de ataques de vándalos, vista también en los nuevos conjuntos construidos por el Grupo Carso de Carlos Slim, con el peligro real de llegar hasta el área en donde se ubica la Embajada Americana.

Habrá de puntualizarse en un primer término, el vehículo o los vehículos en los cuales se transportaba el jefe policiaco capitalino Omar García Harfuch, no contaban con el blindaje obligado para proteger a quienes tienen bajo su responsabilidad combatir a una delincuencia de la cual, mucho se dicho y asegurado, cuenta con mejores y más potentes armas y automóviles debidamente equipados, con motores arreglados para contar con mayor velocidad. ¿Esta irresponsabilidad es producto de la austeridad republicana ordenada por AMLO?. No solamente usaron armas largas sino granadas y si bien murieron los dos uniformados ocupantes de los asientos delanteros, otros dos resultaron heridos con 8 impactos de bala al poner su cuerpo de escudo y evitar la muerte del funcionario. Según nos narraron quienes habitan en esa zona, la balacera se escuchaba interminable y se unieron las sirenas de las patrullas, los enfrenones de las patrullas, las presencia de motociclistas. Paseo de la Reforma se convirtió, como ha sucedido en muchas ciudades importantes del interior de la República en una zona de guerra.

Herido y en momentos en los cuales era trasladado al hospital García Harfuch aseveró fueron los integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación los responsables del enfrentamiento, quienes buscaban su eliminación seguramente sabedores de la debilidad en la protección del jefe policiaco y de la ruta a seguir. Sin embargo el mencionar a este grupo cuando se sabe de la incursión de otros en la introducción vía el aeropuerto de fentanilo y otras sustancias tóxicas, en el narcomenudeo, en otros delitos de alto impacto, el señalamiento, escasos momentos después de los hechos resulta extraño. Tan extraño como la aprehensión apenas unas horas después del autor intelectual, un sujeto con el apodo “La Vaca”, además de la detención de 24 sujetos a quienes, se dijo, contrató ofreciendo la paga de 100 mil pesos a cada uno para participar en esta acción.

Nunca se habían atrevido los jefes de la mafia a atacar en la Ciudad de México, es, finalmente también, su centro financiero y estos hechos confirman se ha perdido el control. De ahí se dieran a la tarea inmediata de revelar fueron los servicios de inteligencia quienes reunieron información sobre la posibilidad de llevar a cabo actos de esta naturaleza dirigidos, supuestamente a cuatro personajes importantes. Fuese tan rápida la ubicación del autor intelectual y se hicieran detenciones a una velocidad nunca vista pese al gran número de situaciones de la misma naturaleza registradas en las entidades y, ni en los casos de jueces, comandantes, fiscales, periodistas de renombre, han sido tan efectivos ¿por qué ahora sí? La respuesta es fácil y lógica: intentan a como de lugar recuperar la confianza en las acciones del gabinete de seguridad, esas no vistas durante los 18 meses de gobierno de AMLO, más aún cuando el sangriento evento tuvo lugar en la zona en donde viven los integrantes de la alta y añeja sociedad. De lleno instrumentaron la estrategia para lograr no aumente la percepción de inseguridad que rige actualmente. Si un enfrentamiento de esta naturaleza hubiese tenido lugar en Ixtapalapa o en Tláhuac, con otro mando policiaco de menor nivel o un Fiscal o un Juez, transcurrirían días, semanas, meses sin información o tal vez con una presentación similar: la de los chivos expiatorios surgidos de algún grupo ajenos a los grandes acuerdos.

Lo único cierto son los policías y la mujer fallecidos. Lo demás está conformado por una gruesa nube de incredulidad. Solo falta escuchar en cualquiera de las próximas mañaneras se les envió a las madres de los supuestamente responsables una carta solicitándoles regañen severamente a sus vástagos por portarse tan mal, aunque seguramente se hará el reclamo de no haber mandado besos y abrazos a los atacantes para detenerlos y de paso señalarles las importancia de portar el Detente, los escapularios y las estampitas.


 

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