El Monedero: La triste realidad de los gastos hormiga/ En la opinión de Fernando Vela

Por Fernando Vela

Evitar los gastos hormiga no significa terminar de un solo golpe de nuestros pequeños gustos, sino hacer un uso responsable y consciente  del dinero que estamos gastando.

Este es un día común, en mi vida común, con un trabajo común, estoy listo para iniciar mi día, antes de salir de casa cargo celular, reloj y deposito en mi cartera una “Sor Juana”, es decir, un billete de 200 pesos.

Camino hasta la estación más cercana, tomo el Metro, pago 5 pesos; tras una hora de viaje, si el servicio es rápido, llego a mi destino. Salgo de la estación me dirijo  al puesto de dulces que está en la salida del metro Chapultepec, compro un cigarro de 5 pesos, un chicle de 3 pesos para disimular el "buqué" del tabaco, antes de dirigirme al trabajo.

Antes de llegar a la oficina paso por mi desayuno "Godín"; torta de tamal, sin migajón, para no engordar y un atole de chocolate, 25 pesos. Once de la mañana, y para estirar las piernas, vamos al Oxxo por unas galletas, un cigarro y un "chesco" para rendir más en la chamba, son 27 pesos.

Las 3 de la tarde, fondas y restaurantes están a reventar, vamos con los cuates de la chamba a comer a los tacos. ¡Tres campechanos y dos de tripa bien dorada, Paisa, con salsa verde! -ya les puse roja- reclama el taquero desde su trinchera. 

“Pos ya qué, échemelos, así me los como”; 45 pesos y con Coca-Cola “pa que amarre”; 12 pesos, otro cigarrito?, cómo no, son 5 pesos más.

Llegan las 6 de la tarde, la "godiniza" sale de las oficinas, el metro viene atestado, un cigarrito para tomar fuerzas para la lucha grecorromana de subirse al tren, 5 pesos otra vez;  más 5 pesos del pasaje. Saliendo de metro el olor a grasa quemada es inconfundible y las papas recién cocinadas en aceite quemado y “requemao”,  hace que cualquier boca comience a salivar.

-Más salsita por favor, de la que pica, más limoncito y salecita; 12 pesos.

Las papas han surtido efecto, cuando las preparan les ponen sal, la salsa picante trae sal yodatada y antes de que salgan del puesto de los cambios de aceite, les pongo más sal. Por lo que antes de llegar a casa ya tengo una sed de perro, paso por un “jarrito de mandarina” y un último cigarro antes de llegar al "cantón" porque mi vieja me regaña si fumo en la casa: son 17 pesos.

Llego a casa, me quito los zapatos, pongo a cargar el celular, abro la cartera y entonces viene la exclamación: "¡Ah chinga! ¿A qué hora me acabé el dinero?"

Hagamos cuentas, en total este día me gasté 161 pesos, si lo multiplicó por cinco días a la semana, son 805 pesos y  si esto lo multiplico por cuatro semanas, habré gastado a fin de mes 3 mil 220 pesos y al año habré desembolsado 38 mil 640 pesos. Es decir una “lanota”. Esto, querido lector,  se conoce como los gastos hormiga.

Los gastos hormiga son aquellos “gustitos” que nos damos, muy de vez en diario, que significan un desembolso importante en el presupuesto asignado a nuestro gasto diario y si lo pensamos bien ¿cuántas cosas vamos comprando al día que realmente necesitamos?

De acuerdo con la a Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) los gastos hormiga representan por lo menos el 12% del ingreso anual de un trabajador que bien podría destinarse para tomarse una vacaciones a fin de año, dar el enganche para una auto, o destinarse para el ahorro.

Pero, ¿qué gastos son catalogados como gastos hormiga? los cigarros, chicles, las propinas, las comisiones a servicios financieros, refrescos, antojitos, pequeñas recargas a celular, de 20, 30 y 50 pesos, pagos a meses sin intereses, las saliditas al hotel pa´ echar pasión, y todos aquellos pequeños pagos que no son onerosos, pero son constantes.

Es cierto que algunas cosas se tienen que pagar, como las propinas al “viene-viene”, al mesero, o comparar un chicle  para masticar algo mientras manejas  y así evitar accidentes, o las iditas al 5 letras, es de muy mal gusto que te agarre el poli con la mano fuera de lugar. Pero es importante saber que esos pequeños gastos deben entrar dentro de tu presupuesto y saber que ese dinero está destinado para ese fin.

Evitar los gastos hormiga no significa terminar de un solo golpe de nuestros pequeños gustos, sino hacer un uso responsable y consiente del dinero que estamos gastando, por que al final del día es nuestro dinero y nos ha costado ganarlo.

Esta columna “El monedero” es el inicio de una nueva aventura en MX Político, si tienen alguna duda respecto al buen uso de sus finanzas personales aquí las podemos resolver, hasta la vista y nos leemos la próxima semana. Para comentarios, reclamaciones, recomendaciones y mentadas por favor diríjase a mi cuenta de twitter @fhervela

Fernando Vela, comunicador, egresado de la Universidad del Tepeyac, colaborador del programa de finanzas personales, Dinero a la Carta, de grupo Ultra Telecom, colaboraciones en el diario el Punto Crítico y periodista por convicción.

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

 

 

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