El gen del emprendedor / En la opinión de Ileana Garza

Por Ileana Garza Tovar

 

Años atrás, busqué los mejores tips para poner mi negocio de forma exitosa y no morir en el intento, pues quería destacarme de entre los profesionales para ser mi propio jefe, sin seguir reglas que no iban con mi manera de organizarme, ganando el dinero que quería ganar, haciendo las cosas a mi manera.

 

Mientras me desarrollaba profesionalmente aparecían personalidades famosas mostrándome el modelo de negocio ideal para emprendedores, porque como personas “exitosas” que son, había sido mi deber modelarles para aspirar a ser como me habían dicho que debía ser.

 

Estudié arduamente entre los diferentes líderes de opinión, indagué entre las características de los emprendedores famosos, buscando que era lo que ellos tenían y que yo necesitaba para poder hacer un negocio fuerte, rentable e innovador.

 

Sabía que esas personas compartían un “gen” emprendedor que debía activarse en cierto momento y que contenía lo necesario para crear el negocio exitoso. Eso y un buen sostén financiero, porque sin dinero no se puede ganar más dinero.

 

Lo cierto es que mientras estudiaba, bastantes veces me enseñaron a realizar mi trabajo eficientemente a partir de las nuevas herramientas, sacarle provecho a mis ventajas competitivas como profesional y a seguirme preparando para hacer de mi currículum un expediente de peso, atractivo para las grandes empresas.

 

Al ver que estaba rodeada de información tras cursos y modelos, comencé a ver a los emprendedores de forma distinta. Cambié la perspectiva de mi investigación en la búsqueda de ese “gen” que necesitaba activar para poder formalizar mi negocio y también comencé a observar a otros emprendedores más cercanos a mí, los que hasta ahora habían sido mis jefes y sus historias de empresa.

 

Mientras avanzaba en mi observación y estudio me percaté de que ser emprendedor es más cuestión de actitud y de una serie de aptitudes a desarrollar alrededor de ello.

 

A partir de una idea o de voluntad se puede generar un plan de negocios que vaya en crecimiento con lo que deseas formar, con lo que tú eres.

 

Emprender un negocio reflejará tu forma de ver la vida en muchos aspectos diferentes, es un reflejo de tu ser. Es por ello que en un inicio se debe delimitar la razón de ser de la empresa, su visión y sus valores, para poderte comprometer con ella y hacer o aprender lo necesario para formarla.

 

Pero no es necesario que lo hagas solo, es más, la gente “exitosa” prefiere emprender en equipo, porque encontrar asociados con los cuales compartas un fin no solo te servirán de respaldo financiero, sino que entre el equipo podrán motivarse constantemente.

 

Las personas no nacen emprendedoras, es cuestión de formación, y no me refiero a que es necesario una licenciatura, maestría, doctorado para ello, sino que al encontrar tu vocación y si te das la oportunidad de sacarle provecho a tus habilidades junto con un equipo confiable que sea a a fin a tus valores y viceversa, podrán realizar un proyecto de emprendimiento sólido.

 

Sobre las aptitudes, bueno requerirás de paciencia, constancia, motivadores fuertes, un equipo confiable y un fin en mente para poder seguir el proyecto, no es fácil, ahora lo sé.

 

Pero si fuera fácil, cualquier persona lo haría, y bueno, nosotros somos emprendedores.

 

--

Ileana P. Garza Tovar. Emprendedora mexicana nacida en la ciudad de México, directora general de la empresa PRO-3. Ha trabajado por cinco años en el desarrollo de estrategias empresariales para la mejora de procesos administrativos y de producción en empresas nacionales y extranjeras. Maestra en Administración de Negocios y Máster en Gestión Internacional del Turismo.

 

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

 

izas

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto