Los petroleros iraníes 'esquivan' a Trump

28/05/2020 - 05:00

Redacción MX Político.- Una vez llegado a aguas venezolanas el tercer buque iraní con gasolina puede considerarse que, finalmente, el gobierno de Trump no aplicó ningún tipo de restricción al desafío iraní. Como se dice en argot beisbolístico, prefirió no hacerle 'swing' a la bola y evitó una escalada.

Hasta ahora el Gobierno de Estados Unidos no se ha pronunciado oficialmente al respecto y trata de bajarle preponderancia a la arriesgada acción que, si no tiene consecuencias geopolíticas al corto plazo, sí va a generar dudas sobre su actual poder y esas incertidumbres podrían sembrarse en el propio país.

Los ojos ya estaban sobre Trump. Y los dos conejos que había puesto en el asador electoral se le han escapado y liado en su contra.

Con su jugada, Irán logro producir un acontecimiento ofensivo y concreto. Trasladó el teatro de operaciones del golfo Pérsico hasta el Caribe en una interpelación directa a la política de sanciones de Trump, que ha tenido justo a estos dos países como objetivos privilegiados.

Para impedir la escalada, el Gobierno de Estados Unidos tuvo que hacer la vista gorda a todo el andamiaje legal y declarativo con el que Trump ha intervenido en las relaciones del mundo con Irán y Venezuela.

Los dos países hoy abren un trasvase que hace al mundo preguntarse por el poder real que puede tener un país que ha visto morir las últimas semanas a 100.000 compatriotas en sus propios hogares: ¿es está inacción de Trump hoy posible solo como consecuencia del coronavirus?¿está enfermo Estados Unidos?

El gran derrotado, más que Estados Unidos, es Donald Trump. Concentró todo el diseño geopolítico en un modelo de sanciones que este año electoral debía dar algún fruto con el que obsequiar a los electores conservadores, especialmente judíos y latinos de Miami. Así, con esta operación, Irán le tumba parte de su estrategia geopolítica y electoral, poniéndole en aprietos a seis meses de las presidenciales.

El Estado profundo deberá preguntarse si la estrategia de Obama con Irán, basada en un acuerdo para controlar la fabricación de la bomba nuclear, y con Venezuela, en presionar a Maduro y provocar cambios electorales, no sería más exitosa.

fjb