18/02/2020 - 05:00

Chile / redacción MX Político.- Álvaro D. estaba protestando contra el sistema en la Ruta 5 Sur, justo en la puerta de acceso a la ciudad de Linares, Región del Maule. Era 21 de octubre, Chile transitaba sus primeros días del estallido social y en casi todo el país sudamericano buena parte de la población comenzaba a revelarse contra las autoridades para exigir cambios en el modelo económico, pidiendo derechos básicos como pensiones dignas, educación gratuita y mayor equidad. 

Cuando Carabineros comenzó a tirar gases lacrimógenos, cuenta, todos empezaron a correr, y el entrevistado perdió de vista a sus conocidos. Sin embargo, un pequeño grupo de 12 personas tenía la intensión de enfrentar a los uniformados, pero D. insistía en que se replegaran: "Si no, nos iban a sacar la cresta", señala. En medio de la retirada, intentaron entrar a un terreno atravesando una reja, para resguardarse, y uno a uno fueron ingresando. Pero cuando llegaba el turno de este chileno de 31 años, nos dice que fue capturado por un efectivo policial. "Sentí un golpe en la cabeza, caí al suelo y quedé medio atontado", recuerda.

Según su relato, comenzó una feroz golpiza, en nombre de la paz y el orden público: "Me pegaron en todo el cuerpo. Primero fue un 'huevón' de fuerzas especiales, se sumaron dos o tres y me empezaron a patear. Nunca les vi las caras, lo evitaban para no ser reconocidos". Y los tormentos habrían seguido. Así, indica que lo tiraron al suelo, lo esposaron y hasta le expresaron que iban a implantarle algo en su mochila para inculparlo, como una bomba molotov.

fjb