17/02/2020 - 15:00

Noticias MX.- La gran crisis de los desperdicios electrónicos es más grande de lo que podemos imaginar. Los desperdicios electrónicos o e-waste, son muy preciados en el mercado de reciclaje de algunos países, pues contienen oro y otros metales valiosos.
La gran mayoría de estos desperdicios terminan en vertederos de naciones del tercer mundo o países en desarrollo. En Accra, capital de Ghana, los efectos por la contaminación de estos desperdicios afectan a la población, pues sus habitantes presentan dolores crónicosuna cadena alimentaria contaminadamuertes fetales y cáncer por la contaminación generada por la quema de desperdicios electrónicos para la extracción de metales como hierro y latón.
La población local que se habita cerca de estos vertederos quema los desperdicios para intercambiar metales por unos pocos dólares al día. Este proceso de extracción produce grandes cantidades de gases tóxicos que generan enfermedades a corto y largo plazo.
"A veces me resulta muy difícil respirar, debido al humo... También tengo dolor de pecho", explicó un residente.
Pero los problemas no sólo afectan al sistema respiratorio, "Cuando me pongo de pie, a veces tengo este terrible dolor en la cintura y tengo dolores de cabeza debido a todo el calor y el humo que inhalamos", comentó otro trabajador.
De acuerdo con una investigación de Ruptly, un estudio realizado por grupos ecologistas, IPEN y la Red de Acción de Basilea, determinó que las dioxinas liberadas durante la combustión tenían niveles peligrosamente altos, y eran extremadamente peligrosas.
Las conclusiones del informe de IPEN y la Red de Acción de Basilea, ONG que trabajan para eliminar los contaminantes tóxicos y su exportación, descubrieron que no es sólo el aire que respira la gente en el vertedero, sino también otras necesidades humanas básicas las que ponen a la población local en un gran riesgo. Los animales que pastan en y alrededor de Agbogbloshie, como las cabras y las gallinas, se están convirtiendo rápidamente en una gran parte del problema. El análisis reveló que comer un solo huevo pondría a una persona 220 veces por encima del límite de seguridad alimentaria europeo establecido para las dioxinas cloradas.
El investigador principal del informe también recalcó su preocupación por la contaminación sin precedentes de los hallazgos: "Descubrimos que los niveles de sustancias químicas tóxicas en los huevos de gallina son muy alarmantes porque de hecho son los niveles más altos jamás encontrados [en huevos de gallina]". El daño a las personas que viven en Agbogbloshie no sólo se debe al consumo de huevos de gallina de granja, sino a todos los alimentos cultivados en el lugar. Hay vacas y cabras criadas en el desguace y suponemos que la gente consume su leche y su carne", comentó Jindrich Petrlik.
Mientras tanto en la unión europea, Alemania ofrece ayuda para detener la crisis de desperdicios electrónicos en AgbogbloshieGhana con un proyecto de una inversión de 20 millones de euros. El plan consiste en establecer una fábrica de reciclaje de desperdicio electrónico en Agbogbloshie, la cual podría reducir los daños al medio ambiente y a la salud de la población local, brindándoles instalaciones para llevar a cabo los procesos adecuados para reciclar los metales que contienen estos desperdicios, reduciendo la contaminación significativamente, informó la Deustche Welle.
Sin embargo, el problema de raíz no es el uso de métodos inadecuados para el correcto procesamiento de los desperdicios, el verdadero problema yace en las decisiones de los gobiernos de países en pleno desarrollo que acceden a convertirse en los vertederos de los desperdicios del primer mundo, y en los países del primer mundo que abusan de las naciones en desarrollo para convertirlos en sus basureros y no encargarse de manera responsable de sus desperdicios.