Más allá de invertir en bitcoins / En la opinión de Liz González

Por Liz González

 

Hablar de criptomonedas o monedas digitales puede que resulte un tanto inusual o hasta poco futurista. Lo cierto es que esta forma de invertir el dinero real es, quizá, la ventana ha cómo se harán las transacciones en unos años más. El futuro está aquí y tenemos que entenderlo aunque muchos de los grandes financieros se opongan a esta nueva manera de mover los fines monetarios.

 

Muchos especialistas advierten que invertir en cualquier criptomoneda (dinero digital) es arriesgado, pues no hay nada ni nadie que los respalde, pero ¿quién respalda al dinero que tenemos en el banco?. Asimismo, los “expertos” aseguran que el alza y baja de la moneda de moda pronto creará una burbuja que indudablemente reventará.

 

A pesar de todas estas especulaciones financieras, lo cierto es que en 2017, todas las criptomonedas tuvieron mucha más notoriedad y presencia, ya que desde su creación, en 2009, el bitcoin subió su valor hasta alcanzar los 16 mil dólares.

 

Pero la moneda creada por Satoshi Nakamoto, no es la única en el mercado, pues esta tiene cientos de competencia entre las más famosas son Ethereum y Ripple, que poco a poco van ganando un lugar en mercado de las monedas digitales.

 

La funcionalidad de cualquier moneda digital es por medio de “blockchain” (cadena de bloques) que es una base de datos de todas las transacciones generadas (compra y venta) de los usuarios. Las transacciones que se hacen por medio de esta tecnología eficiente, verificable e inmutable son inalterables.

 

Con la tecnología blockchain, además de las operaciones financieras también se pueden hacer operaciones contables, industriales, financieras y hasta electorales. Los datos que se almacenan en las bases de datos legales siempre están protegidos ante su posible eliminación, alteración o desviación.

 

Con blockchain el mundo podría cambiar de modos inigualables. Cada movimiento tendrá un registro digital que lo hará único, por lo que en un futuro las transacciones emitidas por abogados o  banqueros ya no serán indispensables.

 

Blockchain cambiará la manera en que se ven y hacen los negocios, provocará cambios en el manejo de los dineros de las empresas y economías. Las negociaciones reducirán tiempos y la actividad empresarial mejorará notablemente. 

 

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe, no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

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