[Reseña] Los días terrenales de José Revueltas

José Revueltas tuvo que retirar del mercado su novela por las críticas que realiza al Partido Comunista 

Por Ingrid Génesis Manzanares Miranda 

México.-“La luz del crepúsculo era polvorienta, asfixiante. Los gendarmes azules se destacaban contra ella, unos demonios con el sable en lo alto. (...) A la cabeza de la “marcha de hambre” iban Bautista y Gregorio. (...) Bautista bañado de una hermosa sangre, una sangre pura, una llamarada. Igual que en un santo, los ojos luminosos y la voz desconocida.”  Son algunos de los fragmentos de Los días terrenales, bajo el entorno de una guerra cada vez más enérgica, dirigida por personajes con concepciones encaminadas al derrumbe de las clases sociales, apoyados por sectores esclavizados. ¿Será que el comunismo propuesto por los estrategas mexicanos, es el que planteaban Marx, Engels y todos estos pensadores revolucionarios? ¿Qué pasaría si un intelectual les hiciera ver la realidad desde otro punto de vista y estos no lo aceptaran? ¿No se trataría entonces de un dogmatismo que podría llevarlos a la tiranía?   

Corría el año de 1949 cuando Revueltas publicó la novela que lleva por título Los días terrenales, para muchos una obra más del repertorio que desde hacía años llevaba escribiendo; sin embargo a diferencia del resto esta sería motivo de una discusión que hasta hace poco fue resuelta. Pero ¿qué hizo que el autor tuviera que retirarla del mercado? José, a su manera, expresa su opinión hacia los comunistas mexicanos, rompiendo con la idea canónica del mismo.  

José Revueltas (1914 – 1976) estudiante autónomo formado en la Biblioteca Nacional, seguidor marxista y leninista desde los 13 años, inicia su carrera militante al organizar algunos movimientos agrícolas y fabriles de la época. Consigue incorporarse al Partido Comunista Mexicano, más tarde expulsado por realizar “actividades fraccionales”. Esto no fue impedimento para que el autor del libro continuara con sus ocupaciones políticas, primero en El Insurgente y posteriormente en el Partido Popular fundado por Vicente Lombardo Toledano. 

El personaje desde el cual se desenvuelve la trama es Gregorio Saldívar: estudiante de la academia San Carlos, “pequeño burgués con desviaciones hacia la derecha” (llamado así por Fidel pues discurrían en muchos de sus pensamientos), intelectual agobiado por las dudas, peligro para la “pureza de la doctrina”.

En contraparte está Fidel Serrano: hombre responsable, disciplinado con sus deberes y principios hasta llegar al punto de oponerse a cualquier perspectiva diferente a la suya, riguroso, sincero, honrado, hermético con sus sentimientos, infundía miedo con sólo mirarlo, ejemplo a seguir para sus fieles, miembro del Comité Central, dueño de la habitación-oficina clandestina del Partido. Pese a la figura omnipotente de Fidel se da cuenta que por más esfuerzos que haga por enfocarse únicamente en el comunismo, es débil ante los signos del amor, ante su esposa Julia. 

Pero ¿hasta qué punto puede llevarlos este radicalismo ideológico? Claramente expresado con Fidel, pues pese a la muerte de su hija Bandera (de tan sólo diez meses) no se tomó un día para despedirla por considerar que había cosas más serias y trascendentales. Ahí, en ese mismo cuarto yacía el cuerpo de una pequeña y un hombre cegado por sus principios, capaz de utilizar los $15 recabados para el entierro en enviar la voz del partido (periódicos) a las provincias que lo requerían. 

El párrafo anterior es tan sólo uno de los momentos en los que se plasma la vida y la muerte, esta paradoja entre presenciar el fallecimiento de un ser querido y la existencia para otros, de igual forma ocurre con Saldívar que frente a esta disyuntiva decide contraer una enfermedad que significaría su muerte. 

Revueltas escribe desde un realismo crítico, realismo porque la novela está basada en el contexto que le tocó enfrentarse, crítico porque su obra puede resumirse en una apelación hacia las ideologías constituyentes del Partido Comunista Mexicano. A su vez, el autor hacer semejanzas entre personas y animales. Como muestra el siguiente fragmento: “comenzó a roer con los dientes, igual que un perro, hasta que pudo extraer el insecto que se había alojado entre la uña y la carne del dedo mayor del pie de su marido.”  Justamente la tarea del ser humano consiste en separarse del reino animal. 

La reflexión a la que invita el libro consiste en no juzgar al otro como culpable, inmoral o despiadado de diversas situaciones, tales como la guerra, los homicidios, el narcotráfico porque quien lo llevó a cabo fue un hombre igual a mí, a ti, a todos nosotros. Así, “para poder vivir, y vivir de la única manera posible, con dignidad, necesitamos vivir la vida como es, pero conducirnos individualmente ante ella como debiera ser, en una vida distinta y más noble; en consecuencia, igual que locos, que iluminados, que idiotas, pero sin ninguna ilusión, sin la defensa ni el consuelo de ningún engaño”

igmm

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto